Una gran obra de infraestructura que se está llevando a cabo desde hace varios años para permitir solucionar integralmente, la capacidad de transporte de los desagües cloacales en el área que ocupa el Riachuelo, mejorando la calidad del servicio para más de 4,3 millones de personas y evitando la contaminación del río Matanza Riachuelo por efluentes cloacales.
Desde el punto de vista ambiental y social, el proyecto representa una mejora sustancial en la calidad del servicio de saneamiento y en la protección del ecosistema del Riachuelo. La reducción de la contaminación por efluentes, tendrá efectos directos en la salud pública y en el desarrollo social de la región. Además, las proyecciones del sistema contemplan la posibilidad de incorporar en el futuro a 1,5 millones de habitantes adicionales a la red de saneamiento.
La iniciativa, respaldada por el Banco Mundial, es considerada la mayor obra de saneamiento de América Latina y el Caribe. Su impacto no solo alcanza a millones de vecinos que habitan una de las zonas históricamente más contaminadas del país, sino que marca un hito en la política ambiental y sanitaria argentina.
ACUMAR (Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo) es el organismo encargado de coordinar las políticas públicas de saneamiento en la Cuenca Matanza-Riachuelo, planificando las obras de mejora y controlando todo lo que pueda incidir en el medio ambiente. El objetivo primordial es siempre priorizar la calidad de vida de los millones de personas que habitan en la región.
El documento que guía el trabajo de ACUMAR, es el Plan Integral de Saneamiento Ambiental (PISA), que se creó entre 2009 y 2010, y que establece un accionar coordinado entre los distintos actores que trabajan para resolver la problemática de la Cuenca. Este plan fue actualizado en 2016 y está organizado en 14 líneas de acción con proyectos específicos que persiguen tres objetivos fundamentales: Mejorar la calidad de vida de la población de la Cuenca, recuperar el ambiente en sus distintos componentes (agua, aire y suelo) y evitar la generación de nuevos impactos negativos.
La mega obra se divide en tres lotes:
Mega Colector (Lote 1): Conformado por 30 km de túneles que ya fueron construidos para recolectar los desagües cloacales a lo largo de la margen izquierda del Riachuelo y transportarlos hacia la Planta de Pretratamiento. El mismo está compuesto por tres obras más conectadas entre sí: Colector Margen Izquierda, Desvío Colector Baja Costanera y obras complementarias. Se encuentra finalizado desde 2023.
Planta de Pretratamiento Dock Sud (Lote 2): Ubicada en el Puerto de Dock Sud (Avellaneda), se encuentra en proceso, para tratar los líquidos cloacales recibidos del Mega Colector. Además, está compuesta por tres partes: Estación Elevadora de Entrada, Planta de Pretratamiento propiamente dicha y Estación de Bombeo de Salida. La obra presentó un avance físico del 100% con recepción provisoria de fecha 31/07/25 y se encuentra en proceso de puesta en marcha.
Emisario Subfluvial (Lote 3): Construcción de un túnel de 12 Km. de longitud por debajo del lecho del Río de La Plata, que transporta los líquidos pretratados en la planta hasta los difusores encontrados a más de 10 Km. de la costa del cuerpo receptor, asegurando su calidad ambiental. La obra se encuentra finalizada desde 2023.
Por otra parte, se dio a la luz el proyecto Parque Industrial Curtidor (PIC), que fue diseñado con el propósito de relocalizar a las industrias del sector, a parte de sus procesos productivos, y contempla la infraestructura del Parque propiamente dicha y la Planta de Tratamiento de Efluentes Líquidos Industriales (PTELI).
La obra de infraestructura del PIC fue finalizada el 30/4/2022 y su recepción definitiva fue firmada el 26/10/2023. Pero la obra de la Planta de tratamiento de efluentes líquidos industriales (PTELI) continúa; habiendo alcanzado al tercer trimestre de 2025 el 93% de avance.
Repercusión en la calidad de la Cuenca
En el marco de la normativa vigente, la Resolución ACUMAR 283/2019 (Texto Ordenado de la Resolución 46/2017) introdujo una restricción significativa en los límites de vertido, particularmente en los parámetros de Demanda Bioquímica de Oxígeno a cinco días (DBO₅) y Demanda Química de Oxígeno (DQO), reduciendo 40% y 50% respectivamente estos límites de vertido.
Como resultado de este proceso de adecuación normativa, se destacan 26 obras principales desarrolladas por establecimientos radicados en la Cuenca, orientadas a la mejora y optimización de sus sistemas de tratamiento de efluentes líquidos y, en algunos casos, gaseosos. Entre ellas se incluyen el reemplazo de sistemas lagunares por tecnologías de barros activados, la incorporación de unidades de flotación por aire disuelto (DAF), la construcción y ampliación de sedimentadores primarios y secundarios, tanques ecualizadores, reactores anaeróbicos, sistemas de tratamiento terciario, mejoras en la gestión de barros, impermeabilización de lagunas y piletas, obras civiles de contención, automatización de procesos, tratamiento de olores y puesta a punto integral de plantas existentes.
Estas obras fueron ejecutadas por establecimientos de diversos rubros, tales como industrias lácteas, frigoríficos, curtiembres, plantas alimenticias, cooperativas de trabajo y grandes mercados concentradores, evidenciando un proceso de inversión sostenido por parte del sector privado, para adecuarse a los requerimientos ambientales vigentes y reducir su impacto sobre la calidad de la Cuenca.
Como acción complementaria a estas inversiones en infraestructura, ACUMAR promueve e impulsa distintas propuestas de capacitación destinadas a quienes operan las plantas de tratamiento de efluentes líquidos industriales (PTELI). Dada la complejidad que implica la correcta operación de estas instalaciones, y con el objetivo de acompañar a las industrias en el cumplimiento de los planes de adecuación ambiental y el logro de los parámetros de vertido establecidos, ACUMAR desarrolló, en conjunto con la Asociación de Ingeniería Sanitaria y Ciencias del Ambiente (AIDIS), capacitaciones de nivel básico y avanzado durante 2022, 2024 y 2025.
En 2022 participaron 30 empresas, capacitándose un total de 35 operadores de PTELI. En 2024, la convocatoria se amplió a 50 industrias, con 95 operadores capacitados. Finalmente, en 2025 participaron 60 industrias y se capacitaron 120 operadores.
En este sentido, se observa una curva ascendente sostenida en la cantidad de personal capacitado, lo que refleja el compromiso e interés asumido por el sector industrial. Este proceso ha sido acompañado y respaldado por cámaras empresarias, federaciones, agrupaciones representativas del sector y entidades gremiales. Asimismo, durante 2025 el costo de las capacitaciones fue asumido por el propio sector industrial, lo que evidencia un mayor grado de sensibilización e involucramiento por parte de las gerencias y mandos medios, en relación con los procesos de adecuación ambiental y la mejora continua del desempeño ambiental de las industrias.
En relación al control industrial y el rol de ACUMAR en velar por la correcta operación de industrias y establecimientos, se puede contabilizar las obras encomendadas y solicitadas a las empresas para que puedan operar en norma, sin afectar ni la salud ni el ambiente de la zona en que están emplazadas.
En este orden, son más de 55 millones de dólares los invertidos en los últimos años para reducir la carga orgánica que contaminaba el Riachuelo y sus arroyos.
En dos años de trabajo se logró reducir, con el avance de las obras y plantas de tratamiento, casi un 75%, la carga orgánica vertida al Riachuelo y sus arroyos, pasando de 6570 kg/día a 1713 kg/día.
Se espera, una vez concluidas las obras, que la carga orgánica disminuya a 1200 kg/día, lo que representaría una disminución de 82%.
Plan de Urbanización
Uno de los objetivos principales de ACUMAR es avanzar en la ejecución del Plan de Urbanización de Villas y Asentamientos Precarios, dando cuenta de manera periódica de los progresos alcanzados. En ese marco, el organismo impulsa diversas acciones destinadas a mejorar las condiciones de vivienda de la población que habita en urbanizaciones emergentes, abordando de forma integral tanto el déficit habitacional como los procesos de urbanización.
Estas iniciativas se enmarcan en el Convenio Marco suscripto en el año 2010 con el Estado Nacional, la provincia de Buenos Aires, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios que conforman la Cuenca Matanza Riachuelo, correspondiente a la segunda y última etapa del Plan de Urbanización, en el cual se fijó como meta la concreción de 17.771 soluciones habitacionales.
El Convenio tiene como finalidad brindar respuestas habitacionales a las familias que residen en la Cuenca expuestas a riesgos ambientales, mediante la construcción de nuevas viviendas o el mejoramiento de las ya existentes y el desarrollo de proyectos de urbanización integral.
Al cierre del tercer trimestre de 2025, el estado de situación del Convenio Marco fue el siguiente: Del total comprometido, 7.638 soluciones habitacionales se encuentran finalizadas, mientras que 2.952 están en ejecución, 4.316 cuentan con proyecto ejecutivo aprobado y 2.865 permanecen en etapa de formulación. Estos avances reflejan distintos niveles de desarrollo según cada jurisdicción.
La Matanza concentra la mayor cantidad de soluciones habitacionales previstas (6.105), con un importante volumen en formulación y con proyecto ejecutivo, además de más de mil unidades en ejecución. Le siguen Avellaneda (3.966), que presenta un alto grado de avance con más de 3.200 viviendas terminadas, y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2.527), donde se registran proyectos en distintas etapas, con predominio de soluciones finalizadas.
Otras jurisdicciones como Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Lanús muestran avances sostenidos, combinando obras terminadas con proyectos en ejecución y en desarrollo. En tanto, Marcos Paz registra la totalidad de sus 274 soluciones habitacionales finalizadas, mientras que Merlo presenta un nivel de avance incipiente, con la mayoría de las intervenciones aún en etapas preliminares.
En relación con el año 2025, hasta el 30 de septiembre se entregaron 97 soluciones habitacionales. La distribución trimestral muestra un incremento progresivo: 14 unidades durante el primer trimestre, 28 en el segundo y 55 en el tercer trimestre del año.
Estas entregas se realizaron en distintos municipios de la Cuenca. En Almirante Brown se otorgaron 14 soluciones habitacionales correspondientes al Conjunto Habitacional Barrio Lindo II. En Avellaneda se concentró la mayor cantidad de entregas, con intervenciones en el Conjunto Habitacional Cangallo 44, el Predio Argañaraz, el Conjunto Habitacional Maciel y el Barrio Alianza, sumando un total de 63 soluciones habitacionales. En el municipio de Lanús se entregaron 19 unidades, distribuidas entre el barrio ACUBA y el Barrio Néstor Kirchner. Por último, en Lomas de Zamora se concretó un mejoramiento habitacional en el Barrio Unamuno.




