Importadas desde los Países Bajos, el Grupo Mitre incorporó minicargadoras Sherpa a su flota de máquinas. Son equipos totalmente eléctricos y ultracompactos, ideales para trabajos de demolición indoor y movimiento de materiales en espacios confinados.
Según se explicó desde la compañía, esta línea de máquinas permite a la empresa argentina operar con cero emisiones y bajo nivel sonoro en zonas urbanas densas, en proyectos ecológicos, en tareas de interiores y en lugares donde las restricciones ambientales o de ruido son estrictas; manteniendo en el frente de obra una fuerza de trabajo comparable a la que entregan los modelos de combustión de la misma categoría.
CONOCIENDO EL EQUIPO
Para la fábrica neerlandesa, el catálogo global de equipos de Sherpa se divide en dos grandes categorías principales, de acuerdo a su sistema de dirección, articulada o rígida, ofreciendo igualmente motorizaciones tanto eléctricas a batería recargable como de combustión a diésel o gasolina. En cualquier caso, toda la ingeniería, el diseño y la producción de sus máquinas se realizan íntegramente en su planta de ensamblaje ubicada junto a su sede central, en la localidad de Nistelrode, en la provincia de Brabante Septentrional, en los Países Bajos; donde la empresa prioriza el uso de componentes y proveedores locales para garantizar el control de calidad y la sostenibilidad ecológica de sus equipos.
Además de una línea de cargadoras compactas sobre neumáticos que utiliza un chasis articulado y un mecanismo de dirección independiente para girar y presenta máquinas ideales para maniobrar sin dañar superficies delicadas como césped o pavimentos urbanos, Sherpa ofrece esta gama de minicargadoras de cuatro ruedas no marcantes cuya dirección se mueve según giren las ruedas del lado izquierdo, las cuatro al mismo tiempo o las del lado derecho, por lo que poseen un bastidor extremadamente rígido y robustos cojinetes en las ruedas para evitar que las fuerzas de torsión generadas por este movimiento de arrastre dañen la máquina.
No obstante también se puede implementar un tren rodante sobre orugas, para mantener la misma máxima potencia y rendimiento con una mínima presión sobre el suelo o en superficies blandas, mojadas o irregulares, así es como las minicargadoras Sherpa son capaces de realizar giros de radio cero. Y esto, junto a su tamaño reducido, las hace extremadamente maniobrables en aplicaciones que requieren un equipo portante compacto para realizar tareas en sitios estrechos.
Sherpa presenta una veintena de modelos, configurados a partir del modelo ECO eléctrico y otro estándar diésel e incluyendo un equipo de «dos velocidades»: una lenta con mayor potencia para maniobrar y trabajar y una segunda marcha para cubrir distancias más largas a mayor velocidad; gracias a su ingenioso diseño con dos bombas hidráulicas, cuyo interruptor puede accionarse durante la conducción.
El modelo más pequeño tiene tan solo 76 centímetros de ancho y pesa solo 570 kilos, lo que también facilita enormemente su transporte. Para funcionar, el operador trabaja de pie sobre una plataforma regulable en altura. De esta forma se tiene una excelente visión general del implemento y del entorno de aplicación.
Por fin, para asegurar la versatilidad de la inversión, el portfolio de esta marca se completa con medio centenar de implementos, una amplia familia de herramientas hidráulicas que transforma a las máquinas para usar en distintos rubros y aplicaciones de construcción y demolición, con martillos rompedores, baldes para escombros y barredoras; así como horquillas para pallets, pinzas para fardos y hoyadoras para trabajos de logística y agroindustria.



