El Gobierno de Santa Fe presentó junto con la Municipalidad de Rosario, el Plan de Obras Bajo Tierra, un programa de infraestructura que representa la mayor inversión provincial realizada hasta ahora sobre las redes de servicios esenciales de la ciudad. La iniciativa articula intervenciones en agua potable, energía eléctrica, cloacas y desagües pluviales, con el objetivo de modernizar sistemas que permanecieron durante años sin inversiones de magnitud y mejorar de forma permanente la calidad de vida de cientos de miles de rosarinos.
Durante la presentación participaron el intendente Pablo Javkin; la presidenta de la Empresa Provincial de la Energía (EPE), Anahí Rodríguez; y la presidenta de Aguas Santafesinas (ASSA), Renata Ghilotti, quienes detallaron las obras que ejecuta la Provincia a través de ambas empresas públicas.
Aunque gran parte de los trabajos se desarrollan bajo tierra y generan inconvenientes temporales durante su ejecución, el plan permitirá renovar infraestructura estratégica para garantizar servicios más seguros, eficientes y preparados para acompañar el crecimiento urbano de Rosario.
Energía: una inversión sin precedentes
En materia eléctrica, la EPE lleva adelante inversiones por $ 42.700 millones en el período de dos años, destinadas a la construcción de nuevas estaciones transformadoras, la ampliación de potencia y la renovación de redes de media y baja tensión.
Estas obras permitirán elevar los estándares de calidad del servicio, reducir significativamente los tiempos de interrupción del suministro y fortalecer la capacidad del sistema para responder al crecimiento de la demanda.
De esta forma, se realizaron 4.355 nuevas conexiones subterráneas y de baja tensión, 50 obras de media tensión en distintos barrios de la ciudad y el recambio de 3.770 metros de cable de baja tensión. En materia de respuesta de servicio y mejora de indicadores, se redujo un 50 % la cantidad de usuarios afectados en momentos críticos y se mejoró en un 40 % el tiempo de respuesta para usuarios afectados. También se va a continuar invirtiendo en recambio de cables en el casco histórico y avanzar en la obra de los barrios Hostal del Sol y San Eduardo.
Rodríguez explicó que las intervenciones forman parte de “un plan de infraestructura histórico para Rosario”, que permitirá modernizar una red que debía adaptarse al crecimiento de la ciudad.
Además, destacó que el volumen de inversión fue posible gracias al proceso de reorganización de la empresa: “El orden, la eficiencia y la digitalización de la EPE nos permitieron destinar más recursos a obra pública y atender problemas estructurales acumulados durante las últimas dos décadas”, afirmó.
Más de $ 120.000 millones para agua y saneamiento
En paralelo, ASSA ejecuta inversiones superiores a $ 120.000 millones en el período 2024-2027 para ampliar y modernizar los servicios de agua potable y saneamiento.
Entre las principales intervenciones se encuentra el recambio de cañerías con más de 130 años de antigüedad mediante tecnología de cracking, ya aplicada en barrios como Lourdes y Pichincha, donde mejoró la presión del servicio para más de 30.000 vecinos. La segunda etapa abarcará el casco histórico, con más de 10 kilómetros de nuevas cañerías y alrededor de 32.000 beneficiarios.
Ghilotti destacó que se trata de “una inversión histórica” y la vinculó al proceso de saneamiento económico de la empresa.
El plan también contempla la expansión de la red cloacal en ocho barrios, con más de 7.000 nuevas conexiones domiciliarias, y la ejecución de más de 54.000 metros lineales de conductos pluviales que mejorarán el drenaje urbano, reducirán el riesgo de anegamientos y facilitarán futuras obras de pavimentación.
Una planificación coordinada
Durante la presentación, Javkin sostuvo que Rosario atravesó “muchos años de desinversión” en infraestructura subterránea y afirmó que el programa permitirá revertir ese escenario con “una inversión conjunta histórica”, tanto por su volumen como por su impacto sobre el desarrollo urbano.
Por su parte, el subsecretario de Obras Públicas de Rosario, Juan Manuel Ferrer, remarcó que se trata de obras que, aunque permanecen ocultas, “son las que garantizan una mejor calidad de vida y un funcionamiento más eficiente de los servicios”. Asimismo, destacó que su ejecución es posible gracias a la planificación coordinada entre la Provincia y el municipio.



