En síntesis, «cuando se trabaja en terrenos de baja sustentación, como el barro, la capacidad de tracción se convierte en el factor más importante de la operación de acarreo y entonces, los camiones articulados Develon se destacan precisamente por integrar tracción permanente 6×6, lo que permite transmitir potencia a todas las ruedas de forma continua», señala Martín Picotto, el Ejecutivo Cuentas Claves en Cowdin SA, el distribuidor local de los productos que hasta hace poco eran conocidos como Doosan.
Según explica el especialista, en general, los camiones rígidos se comportan adecuadamente en caminos consolidados mientras que en terrenos blandos, en los cuales un camión rígido puede perder eficiencia o incluso quedar detenido, un dúmper articulado mantiene activo el ciclo de carga y descarga. Así, de acuerdo a su configuración, este diseño entrega beneficios concretos como: mayor adherencia sobre barro, arena y material suelto; menor riesgo de atascamiento, mejor estabilidad en pendientes y reducción de pérdidas de productividad al lograr una mayor continuidad operacional.
En estos sentidos, «el nuevo modelo DA30-7 de Develon (foto) es un claro ejemplo de cómo un camión articulado puede optimizar operaciones en superficies difíciles», dice Picotto.
Este es el modelo de menor porte de la marca: cuenta con una capacidad de carga útil de 28 toneladas mientras que el camión volquete articulado DA45 puede cargar algo más de 40 toneladas (volumen de caja de 24,4 m³). En cualquier caso, ambos presentan una tracción 6×6 y son ideales para minería de superficie, construcción de infraestructuras y movimientos de suelos.
Por arriba, la cabina de estos vehículos presenta un diseño interior completamente renovado: «el interior de estos camiones han pasado de un estilo tradicional de maquinaria pesada a un entorno de alta gama inspirado en la industria automotriz; con climatizador automático, asiento con suspensión neumática, volante ajustable, espejos retrovisores eléctricos, cargador USB y la pantalla táctil de 12 pulgadas que se ha reubicado a la altura de los ojos, para que los operadores no tengan que apartar la vista del suelo».
Esta pantalla ofrece los datos críticos de la máquina, las actualizaciones de estado y la configuración; e incluye monitorización en tiempo real del peso de la carga útil para evitar sobrecargas o cargas insuficientes y un medidor de pendiente que muestra la inclinación del camión para mayor seguridad y evitar vuelcos.
En otro orden, estos equipos presentan un freno de retención automática, que protege al camión y al operador durante la carga y descarga, y facilita la subida y bajada de pendientes y además, reduce el desgaste de la transmisión al mantener el camión en posición automáticamente: «al cargar o descargar el camión, el operador presiona el botón de Auto-Hold, que activa los frenos y cambia a punto muerto, mientras que al poner el camión en marcha y pisar el acelerador, se desactiva el Auto-Hold», indica Picotto.
Así, este denominado Auto-Hold también evita tener que usar ambos pies al subir pendientes, ya que el freno se libera automáticamente cuando detecta suficiente par motor.



