La arquitectura y la construcción producen cada vez más información. Modelos tridimensionales, superficies, materiales, instalaciones, documentación y datos de las distintas disciplinas forman parte de un proyecto que puede involucrar a decenas de profesionales. Sin embargo, contar con más información no necesariamente significa tomar mejores decisiones.
El verdadero desafío de la transformación digital del sector AEC (arquitectura, ingeniería y construcción) pasa hoy por convertir esos datos en información útil para decidir. Es decir, lograr que arquitectos, ingenieros, desarrolladores y constructores puedan trabajar sobre una misma base de información y evaluar las implicancias de sus decisiones desde etapas tempranas del proyecto.
Esta evolución también cambia la conversación alrededor de la sostenibilidad. Más allá de pensar la eficiencia como una condición que se verifica al finalizar el diseño, trabajar con información integrada permite incorporar distintas variables durante el desarrollo del proyecto y analizar cómo las decisiones arquitectónicas pueden impactar en su desempeño.
Del modelo digital a la toma de decisiones
En este escenario, BIM (Building Information Modeling) adquiere un rol que va más allá de la representación tridimensional de un edificio. La metodología permite desarrollar un modelo que concentra información del proyecto y puede ser compartido y actualizado por las diferentes disciplinas que participan de él.
Esto permite que una modificación deje de ser una decisión aislada. Arquitectura, estructuras e instalaciones pueden trabajar de manera coordinada, identificando interferencias y comprendiendo mejor las implicancias que un cambio puede generar sobre otras partes del proyecto.
Para Graphisoft, desarrollador de Archicad, uno de los principales cambios que introduce esta forma de trabajo está justamente en la posibilidad de utilizar la información como herramienta para mejorar las decisiones.
“Hoy el desafío no es solamente tener más información sobre un proyecto, sino poder convertirla en mejores decisiones. BIM permite que arquitectos, ingenieros y otros especialistas trabajen sobre información compartida y comprendan el impacto de sus decisiones antes de llegar a la obra. Eso abre la posibilidad de pensar simultáneamente en diseño, eficiencia, funcionalidad y recursos desde etapas mucho más tempranas”, señaló Patricio Zapata, gerente de Éxito de Clientes para Graphisoft Latinoamérica.
Diseñar antes de corregir
Una de las oportunidades de la planificación digital está en trasladar parte de las decisiones hacia etapas más tempranas del proyecto.
Trabajar sobre un modelo BIM permite coordinar información antes de que las soluciones lleguen a la obra. Los distintos especialistas pueden visualizar el proyecto, revisar alternativas y detectar incompatibilidades dentro de un entorno digital compartido.
Archicad, la solución BIM de Graphisoft, está concebida precisamente alrededor de este modelo de trabajo: concentrar diseño y documentación dentro de un modelo digital y facilitar la coordinación y el intercambio de información entre los distintos participantes del proyecto.
La interoperabilidad también ocupa un lugar central. En una industria donde diferentes especialistas pueden utilizar distintas herramientas, los estándares abiertos permiten intercambiar información y sostener procesos colaborativos sin que todo el proyecto dependa de una única aplicación.
El desafío para Argentina: pasar de digitalizar a integrar
Para el sector AEC argentino, la discusión abre una oportunidad que trasciende la incorporación de nuevos programas. La transformación digital implica también revisar cómo se genera, comparte y utiliza la información durante un proyecto.
El desafío alcanza tanto a la actividad privada como al sector público. Estudios de arquitectura, desarrolladores, constructoras, profesionales, universidades y organismos públicos pueden encontrar en BIM una metodología para avanzar hacia procesos más integrados y colaborativos.
La formación profesional es otra pieza de esta transformación. El salto hacia una arquitectura basada en información requiere no solamente dominar herramientas digitales, sino desarrollar capacidades para interpretar datos, colaborar entre disciplinas y utilizarlos como parte del proceso de toma de decisiones.
En definitiva, la próxima etapa de la digitalización de la construcción no parece estar definida simplemente por cuánto software incorpora la industria, sino por algo más profundo: qué tan bien logra convertir la información disponible en mejores edificios y mejores decisiones antes de construirlos.




