En entrevista con El Constructor, Adriano Parola, director de PERI Estructuras, repasa los pilares operativos y las soluciones técnicas que consolidan a la firma en el mercado de encofrados y andamios. En un contexto donde la energía y la minería impulsan la demanda, el directivo profundiza en el impacto de la planificación de ingeniería, la seguridad en obra y la digitalización, al tiempo que comparte su visión sobre los desafíos de la industria y las perspectivas de la compañía para la próxima etapa.
Con la amplia trayectoria de PERI en el país, ¿cuál consideran que es hoy el principal diferencial de la marca en el mercado?
Nuestro ADN y cimiento estructural es el respaldo indiscutible de la ingeniería alemana. Sin embargo, nuestro verdadero valor agregado no viaja en un contenedor: está en las personas. Los productos son una herramienta de primer nivel, pero nuestra gente es el motor que los hace funcionar.
Internamente, logramos una sintonía perfecta entre la visión comercial para entender la necesidad, el rigor técnico de la ingeniería y la precisión de la logística. Hacia afuera, nuestra mayor fortaleza es llevar esa misma sinergia al cliente. Dejamos de lado el esquema tradicional de proveedor-comprador para fusionarnos en un solo equipo, sentarnos juntos sobre los planos y compartir el mismo compromiso por el éxito final de la obra.
Desde tu rol, ¿qué sectores de la construcción –infraestructura, industrial o edificación- están traccionando más la demanda?
Actualmente observamos un dinamismo muy marcado en los sectores energético y minero. Las obras de infraestructura e industriales vinculadas a estos rubros en distintas regiones del país exigen soluciones técnicas desafiantes. Si bien la edificación residencial y no residencial siempre mantiene un volumen de base, la demanda más sofisticada y los mayores volúmenes de equipamiento hoy provienen de las obras de los segmentos anunciados.
En obras donde la seguridad y tiempos son críticos, ¿qué buscan principalmente las empresas al elegir sus sistemas de encofrados y andamios?
Buscan certidumbre y eficiencia. En obras críticas, no hay margen para la improvisación ni para desvíos en el cronograma. Las empresas priorizan sistemas que requieran menos horas-hombre para su montaje, que sean intuitivos y que, por diseño, eliminen las zonas de riesgo. Buscan reducir los tiempos de ciclo en la rotación del encofrado y andamio y asegurar que cada operario trabaje bajo estándares de protección más exigentes. En todas las obras la seguridad y los tiempos son críticos.
¿De qué manera la ingeniería de PERI ayuda a optimizar los plazos de ejecución y los costos operativos en las obras?
La optimización nace en la etapa de proyecto. Nuestros ingenieros estudian la geometría de cada estructura y diseñan la modulación de los equipos, garantizando que haya el material estrictamente necesario en el momento justo. Esta planificación detallada reduce el desperdicio, agiliza los tiempos de armado y desarmado, y permite a los contratistas maximizar el rendimiento de su mano de obra, impactando directamente y de forma positiva en sus costos operativos. Es muy importante tener el equipo necesario en tiempo y forma, minimizando el equipo ocioso en obra.
La seguridad en altura es un aspecto clave: ¿qué estándares y soluciones implementan para garantizar la protección en obra?
Para nosotros, la seguridad no es un accesorio, es parte integral del diseño del sistema. Implementamos soluciones como plataformas de trabajo con barandas incorporadas desde el nivel inferior, sistemas trepantes cerrados y andamios multidireccionales que superan las normativas internacionales y se adaptan a nuestras estrictas regulaciones locales. El objetivo es que la velocidad de ejecución nunca comprometa la integridad del trabajador.
Con la creciente adopción de metodologías como BIM, ¿cómo integran la digitalización en la planificación de sus sistemas?
La digitalización es central en nuestra metodología actual. Trabajamos con software especializado y librerías que se integran directamente a los modelos BIM de nuestros clientes. Esto nos permite visualizar las estructuras en tres dimensiones, realizar simulaciones de secuencias de hormigonado, detectar interferencias de forma temprana y gestionar la información del proyecto con precisión antes de pisar el terreno.
La flexibilidad en los proyectos es vital: ¿cómo combinan la venta de equipamiento con el servicio de alquiler para adaptarse a cada cliente?
Entendemos perfectamente la dinámica de inversión de los contratistas. El modelo de alquiler es fundamental para cubrir las necesidades puntuales de un proyecto o los picos de demanda sin que el cliente inmovilice capital excesivo. Por otro lado, la venta es la opción ideal para aquellos sistemas de alta rotación que las empresas desean incorporar como activo propio permanente. Nuestra asesoría comercial radica justamente en encontrar el equilibrio financiero perfecto para cada obra.
En un contexto logístico desafiante, ¿de qué forma aseguran la disponibilidad de stock y la entrega a tiempo en todo el país?
Lo logramos a través de una sólida infraestructura y una metodología rigurosa. Mantenemos una matriz de reuniones presenciales semanales donde las áreas de Ingeniería, Ventas y Logística coordinan cada despacho. Esta comunicación transversal e interdepartamental nos permite anticiparnos a los requerimientos de la obra, mantener nuestro parque de materiales optimizado y asegurar que los equipos lleguen en tiempo y forma a cualquier rincón del país.
¿Cómo ven la evolución en la adopción de sistemas de encofrado más industrializados en Argentina en comparación con la región?
Argentina tiene una excelente capacidad técnica y de ingeniería, lo que siempre la ha posicionado a la vanguardia conceptual en la región. Aunque las coyunturas macroeconómicas a veces retrasan la reconversión masiva del encofrado tradicional frente a otros mercados vecinos con mayor estabilidad, la tendencia es irreversible. Las empresas argentinas saben que la única vía para ser verdaderamente competitivas y rentables es la industrialización de sus procesos.
¿Tienen proyectado introducir nuevas tecnologías o ampliar líneas de productos en el mercado local próximamente?
Constantemente. Estamos enfocados en introducir sistemas de andamiaje cada vez más ligeros y versátiles, así como encofrados que maximizan la superficie de contacto minimizando el peso. También estamos impulsando tecnologías de gestión, como sistemas informáticos para el control y seguimiento de activos en obra, y explorando la implementación de sensores inteligentes que monitorean el comportamiento del hormigón en tiempo real.
Mirando el camino recorrido en estos meses, ¿qué balance hacen de la actividad y del desempeño del sector durante este año?
Ha sido un año de importantes transiciones y de un profundo reacomodamiento. A pesar de los naturales frenos en ciertas áreas, el balance es positivo porque hemos logrado afianzar lazos de confianza a largo plazo. Nuestra capacidad de resiliencia y adaptación nos permitió mantenernos junto a nuestros clientes, demostrando que, en momentos de incertidumbre, contar con un soporte sólido marca la diferencia. Podríamos resumir estos últimos meses con una palabra: adaptación. Todos los actores del sector tenemos que adaptarnos a las nuevas realidades del mercado.
¿Cuáles son los principales proyectos de PERI y las expectativas de la empresa para el año que viene?
Nuestro principal proyecto es consolidar nuestro liderazgo en este 30 aniversario renovando y ampliando nuestra flota de equipos de alquiler para dar respuesta a los grandes proyectos de energía, minería e infraestructura que se avecinan. Las expectativas son de un crecimiento sostenido, apostando fuertemente al desarrollo de nuestro equipo profesional y a la modernización constante de nuestras soluciones operativas.



