Aunque desde 2020 tiene aprobada su Declaración de impacto Ambiental, recién tras su incorporación al RIGI (Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones) cobró impulso el proyecto Vicuña, a cargo de Vicuña Corp., una empresa conjunta (joint venture) entre las mineras globales BHP y Lundin Mining.
Básicamente, Vicuña es una mina de oro, plata y cobre que se integra con los yacimientos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en la provincia de San Juan, sobre la cordillera de Los Andes y a unos 4500 metros sobre el nivel del mar. Para ambos, hasta el inicio de la producción previsto para 2030, el plan de desarrollo considera una primera etapa de construcción, y por ello se ha contratado a la firma Hormiserv SRL como la encargada de proveer el hormigón necesario.
Hormiserv tiene planta y presta servicio en Mendoza pero es oriunda de San Juan. Ya tenía suficiente capacidad técnica para enfrentar este nuevo desafío y no obstante ha incorporado nuevas máquinas a su flota, incluyendo para la planta de hormigón que instaló en Vicuña una trituradora de cono Terex Finlay C1540S y una zaranda Terex Finlay 684.
«Son dos equipos móviles sobre orugas de alto rendimiento, optimizados para trabajar en conjunto en circuitos de trituración y clasificación de áridos, minería y reciclaje; que en este caso se instalan en la misma mina para trabajar en condiciones extremas de altura y frío», señala Martín Gómez desde la oficina de Repas SA, el distribuidor local de los productos Terex Finlay.
Control riguroso
Según indican los especialistas, para diseñar hormigón en zonas de bajas temperaturas, los áridos deben estar libres de impurezas y ser completamente inalterables al hielo y la humedad excesiva; de modo que se prefieren áridos con niveles mínimos de absorción, para que no retengan agua libre que luego pueda congelarse dentro de la estructura del hormigón fresco o endurecido.
Así es que la cuyana Hormiserv, que tiene experiencia en el diseño de hormigones especiales para zonas de baja temperatura y proyectos extremos, como en el proyecto minero Vicuña, «instala calderas industriales para elevar la temperatura del agua de mezclado y evitar que el hormigón sufra daños por frío extremo durante el fraguado inicial», explica el Gerente Comercial de la hormigonera, Gerardo Novotny.
No obstante, también se debe utilizar un control riguroso de la granulometría de sus componentes y para esa etapa del proceso fueron incorporados los equipos Terex Finlay, ya que esta operación demanda producir las tres distintas granulometrías (0-6, 0-19 y 19-32) que combinadas componen la fórmula estándar para fabricar hormigón estructural de alta calidad, según la resistencia final que exija el cálculo estructural de la obra.
Así, de acuerdo a las especificaciones de fábrica, mientras el cono 1540S de Finlay presenta una cámara de 1000 mm y una capacidad estándar de la pila de acopio de 53,5 metros cúbicos, la criba Finlay 684 se puede configurar con tres pisos (3-deck) para procesar en simultáneo los distintos granos.
En cualquier caso, aclara el especialista de Repas, “los valores de producción indicados por la fábrica se corresponden con la capacidad técnica promedio de cada equipo, en tanto que la producción de una planta varía de acuerdo a diversos factores”.



