En diálogo con El Constructor, el ministro de Infraestructura y Movilidad de la Ciudad de Buenos Aires, Pablo Bereciartura, destacó los avances de esta obra de gran magnitud que se llevará adelante en la ciudad y que brindará soluciones viales y sustentables para quienes transitan por la zona, además de contar con una ubicación estratégica que conectará puntos clave del territorio porteño.
En ese sentido, se construirá un paso vehicular de doble mano con un total de cuatro carriles que cruzarán por debajo de la autopista Illia y las vías del ferrocarril Belgrano Norte. Este paso bajo nivel estará acompañado por un puente que contará con una estructura innovadora en forma de anillo.
Consultado sobre el inicio de los trabajos que se están realizando en la zona, Bereciartura destacó: “La obra ya comenzó. Cuando anunciamos la decisión de llevarla adelante, hace meses, dijimos que iba a empezar en febrero de 2026. En febrero firmamos el inicio de obra y actualmente está en pleno desarrollo. La primera etapa es el desarrollo del obrador, por eso se observa el cerco perimetral instalado en el extremo de la calle Pampa con Figueroa Alcorta, donde se llevará adelante la obra, que implicará la construcción de dos carriles por sentido que atravesarán por debajo de las autopistas y las vías del ferrocarril, con una capacidad para siete mil quinientos vehículos”.
Asimismo, agregó: “En las próximas semanas comenzarán efectivamente los movimientos de maquinaria y la obra en sí. Nuestro objetivo es que la etapa vinculada al cruce vial y peatonal por debajo de la autopista y las vías esté habilitada hacia abril de 2027, mientras que el anillo esté operativo hacia julio del mismo año”.
El proyecto fue seleccionado a través de un concurso internacional de arquitectura, en el que se priorizó la innovación en términos de movilidad sustentable, espacio público, seguridad y conectividad. Será desarrollado por las empresas MZM Arquitectos y ATEC S.A., ganadoras de la licitación pública. La obra cuenta con un plazo de ejecución aproximado de 20 meses y una inversión estimada en 50 mil millones de pesos.
“Le dimos relevancia a los proyectos de diseño creativo en el concurso, y entre ellos hubo varias propuestas muy interesantes. Finalmente elegimos el Anillo Pampa, presentado por un equipo de arquitectos e ingenieros argentinos”, agregó el ministro.
Las características principales de esta construcción incluyen una estructura en forma de anillo de 140 metros de diámetro, que estará ubicada en las intersecciones de La Pampa con Cantilo y con Lugones.
La intervención también contempla la ejecución de un túnel vehicular de doble mano, con dos carriles por sentido. Esto permitirá atravesar por debajo de la calle La Pampa, la avenida Lugones, la autopista Illia y las vías del ferrocarril Belgrano Norte, generando una conexión directa y segura entre ambos lados de la traza. Además, contará con un mirador panorámico.
El anillo de acero está diseñado con una malla triangulada y contará con cerramientos translúcidos que funcionarán como barreras acústicas, además de incorporar paneles solares. La superficie total de intervención superará los 10.000 metros cuadrados e incluirá el túnel vehicular, los accesos, los puentes de vinculación y el propio anillo peatonal.
En la descripción de la obra, el ministro agregó con respecto al anillo: “Es una estructura metálica que no tiene columnas intermedias, sino que está apoyada únicamente en los extremos. Ese anillo funcionará como paso peatonal, ciclista y mirador. Desde allí, en una vista de 360 grados, se podrá observar la ciudad de Buenos Aires, incluyendo avenidas icónicas como Libertador y Figueroa Alcorta, además de la Ciudad Universitaria, el Aeroparque y, a la distancia, el centro porteño. Será un mirador dentro de una estructura icónica que ayudará a definir esta zona”.
El túnel permitirá eliminar las barreras urbanas generadas por las vías, la avenida Lugones, la autopista Illia y el ferrocarril Belgrano Norte, reduciendo la congestión y los tiempos de viaje para miles de personas. Se estima que en hora pico los trayectos podrán reducirse a la mitad, evitando recorridos como el “rulo” de Parque Norte y Tierra Santa. Además, se espera que esta obra se convierta en un nuevo ícono de la Ciudad de Buenos Aires.
En relación con los aspectos tecnológicos de la infraestructura, Bereciartura explicó: “Va a contar con iluminación LED, lo que permitirá ampliar los usos del espacio y brindar mayor seguridad al atravesar el paso bajo nivel hacia el río, incluso durante la noche. Buscamos que no sea una limitación, sino un espacio que pueda ser utilizado en cualquier horario y que resulte seguro, con iluminación que garantice esas condiciones. La idea es que se transforme en un punto de atracción dentro de la ciudad”.
Como complemento, el anillo peatonal y ciclista conectará ambos lados de la traza de manera directa y segura, promoviendo la movilidad sustentable y generando un nuevo espacio público de calidad para vecinos y visitantes.
De esta manera, se transformará un punto crítico de circulación en un nuevo emblema arquitectónico y en un espacio de disfrute para los porteños.
Pablo Bereciartura destacó que el proyecto tiene tres objetivos principales: “Cada vez tenemos más actividades en el entorno del río. Allí se desarrollan actividades públicas y privadas de gran relevancia, como la Ciudad Universitaria y la Costanera Norte, en el Distrito Joven, donde se han renovado concesiones y se han realizado inversiones importantes. El primer objetivo estratégico es la vinculación de la ciudad con el río, tanto de manera peatonal como ciclista”.
“El segundo objetivo tiene que ver con la movilidad. Al generar mayores ingresos y egresos a la autopista, como sucederá con el Anillo Pampa, vamos a distribuir mejor el tránsito de ingreso y egreso a la ciudad, evitando concentrarlo en pocos puntos. La idea es que cada usuario pueda acceder o salir del sistema de autopistas con el menor recorrido posible dentro de la trama urbana, reduciendo el impacto en la circulación”, agregó.
“Esto permitirá mejorar el funcionamiento de la movilidad en el eje norte, que es clave para la ciudad y que ha tenido un gran desarrollo en los últimos años, impulsado en gran medida por inversiones privadas”, continuó.
Finalmente, señaló: “El tercer objetivo es urbanístico. Buscamos que no sea solo una obra de infraestructura, sino que se transforme en un nuevo lugar de la ciudad. Existen muchos ejemplos en el mundo donde la infraestructura se combina con el desarrollo urbano. Queremos que este espacio tenga vida propia, con áreas de esparcimiento y que se convierta en un punto atractivo, como lo es hoy la Floralis Genérica”.
De esta forma, el anillo beneficiará a miles de vecinos que transitan diariamente el área, así como a usuarios del Aeroparque, asistentes a eventos culturales y deportivos, y a la comunidad educativa de la Ciudad Universitaria, entre otros.
Consultado acerca de cómo se ordenará el tránsito durante el avance de la obra, el ministro destacó: “Hemos trabajado intensamente en la metodología constructiva para reducir el impacto. En principio, será mínimo. En la calle Pampa hoy no hay cruce, por lo que el principal efecto será la anulación temporaria de una subida en dirección sur durante algunos meses. Más allá de eso, no habrá grandes afectaciones en la circulación”.
Además, explicó: “Si utilizábamos otra metodología, el impacto principal habría sido la afectación de carriles en autopistas como Lugones y Cantilo. Con el sistema adoptado, basado en la construcción de túneles, vamos a limitar notablemente esas interferencias. Nuestra expectativa es que haya muy poco impacto en superficie durante la obra”.
Esta intervención se realiza en uno de los corredores más utilizados de la zona norte y se enmarca en una visión integral de la Ciudad, que continúa avanzando hacia una movilidad más moderna y sustentable.
La obra facilitará el tránsito desde y hacia Aeroparque, la Ciudad Universitaria, el estadio de River Plate, la Costanera y el Parque de Innovación.
LA LÍNEA F DE SUBTE YA ESTÁ EN PROCESO DE LICITACIÓN
Esta obra fortalecerá el eje norte-sur e integrará de manera directa el sistema ferroviario metropolitano. El objetivo es iniciar trabajos preliminares en 2026. Tendrá 9,8 kilómetros operativos y tres kilómetros adicionales destinados a cocheras y talleres, en un trazado que irá desde Brandsen hasta Pacífico.
Al respecto, Bereciartura señaló: “Es la obra más importante que se ha licitado en los últimos años en la Argentina por su magnitud, cercana a los 1.500 millones de dólares. Es la primera línea que se licita en 25 años en la Ciudad de Buenos Aires. Hemos cumplido con todo lo anunciado en 2025: el llamado a licitación se realizó en octubre y actualmente tiene fecha de apertura hacia fines de abril, aunque probablemente se extienda uno o dos meses para favorecer la participación de oferentes”.
El objetivo del Ministerio de Infraestructura y Movilidad es contar en 2026 con un adjudicatario, tanto a nivel nacional como internacional, para firmar el contrato de inicio de obra.
“Vamos a ir presentando el diseño a medida que avance el proceso. La Línea F tendrá un diseño completamente nuevo. Hemos tomado referencias de sistemas modernos del mundo y trabajamos en conjunto con ciudades como Londres y Madrid. Contará con estaciones de acceso central, lo que permitirá cambiar de dirección sin utilizar escaleras. Además, tres estaciones tendrán luz natural en los andenes, algo inédito en Buenos Aires”, explicó.
Asimismo, destacó que la línea incorporará tecnología de última generación, incluyendo el sistema GoA4, que permite la operación automática sin conductor.
En términos de conectividad, el ministro señaló: “Vinculará el principal centro urbano del sur, Constitución, con uno de los principales nodos de transporte del norte, el complejo Plaza Italia–Pacífico. Tendrá impacto en toda la red y permitirá aliviar la carga de líneas como la C, que hoy se encuentra entre las más utilizadas”.
A diferencia de otras líneas, la F permitirá distribuir mejor la demanda, especialmente en horas pico, ampliando la capacidad del sistema mediante nuevas conexiones.
MÁS OBRAS
A partir de los procesos licitatorios recientes, la Ciudad ha puesto en marcha obras de gran escala que impactarán estructuralmente en la movilidad y el espacio público.
“La proyección es que vamos a tener un pico de actividad e inversión en infraestructura. El presupuesto aprobado en la Legislatura es el más alto de los últimos años, pasando de quince a veinte puntos de inversión”, señaló Bereciartura.
Entre las obras destacadas se encuentran la ampliación del puente Labruna, que duplicará su capacidad con un fuerte enfoque en el uso peatonal y ciclista, y nuevos pasos bajo nivel como el de Álvarez Thomas.
En Caballito, la obra del paso bajo nivel Lorca se encuentra en una etapa avanzada y se prevé su finalización en los próximos meses. También continúa la ejecución del paso bajo nivel en la traza del ferrocarril Sarmiento, en la intersección con Irigoyen.
En esa línea, el ministro agregó: “También estamos próximos a completar la cárcel de Marcos Paz, una obra de gran escala con capacidad para 2.500 internos, que permitirá cerrar la cárcel de Villa Devoto. Contará con pabellones de máxima seguridad, áreas de salud, talleres y espacios educativos y deportivos”.
Por otro lado, avanzan proyectos culturales como la renovación integral del Centro Cultural General San Martín, que será modernizado tecnológicamente y tendrá un fuerte impacto en su entorno urbano.
Asimismo, se desarrolla el sistema TramBUS T1, un corredor 100 % eléctrico que conectará Nueva Pompeya con Aeroparque mediante carriles exclusivos, reduciendo tiempos de viaje y mejorando la conectividad entre el sur y el norte.
En ese marco, también se licitó la construcción de nuevos paradores que funcionarán como nodos de integración con subtes, trenes, colectivos y el sistema Ecobici, incorporando además guarderías de bicicletas.
Finalmente, avanzan las obras de transformación de la autopista Dellepiane, que incluirán un carril exclusivo para transporte público y la creación de un parque lineal de cuatro kilómetros, convirtiéndola en la primera autopista parque de la Ciudad de Buenos Aires e integrándola a los biocorredores urbanos.
Con este conjunto de iniciativas, la Ciudad proyecta una transformación profunda de su infraestructura, orientada a mejorar la movilidad, promover la sustentabilidad y generar nuevos espacios de calidad para sus habitantes.
Por Liliana Zacariaz



