A lo largo de 2025 el proceso de desinflación que atravesó la economía argentina alcanzó también al costo de la construcción. El ritmo de aumento interanual pasó de 91,9% en diciembre de 2024 a 31,6% en noviembre de 2025. En tanto, la apertura del índice por capítulos mostró que la suba se explicó de forma principal por el incremento del costo de la mano de obra, que subió 44,2% en los últimos doce meses. Por su parte, el costo de construcción medido en moneda dura se ubicó en el mismo nivel de noviembre de 2024, si bien el promedio de los primeros once meses del año se ubicó 27,2% por encima del promedio de enero-noviembre de 2024, debido a la fuerte suba registrada en el segundo semestre de aquel año.
Entre octubre y noviembre de 2025 el nivel general del Índice del costo de la construcción elaborado por el INDEC (ICC-INDEC) experimentó una suba de 2,5%. Al igual que en mayo, julio y septiembre, el alza mensual se explicó por la aplicación de los ajustes del costo de la mano de obra, conforme lo establecido en el convenio colectivo firmado por la UOCRA (+3,6%). En cambio, el capítulo materiales exhibió un incremento de 1,4% mensual y los gastos generales hicieron lo propio en 1,8%, en parte impulsados por la actualización de los salarios sectoriales (la categoría ‘sereno’ está incluida en este capítulo) y por la actualización de las tarifas de los servicios públicos (electricidad, agua y cloaca) y los costos de conexión asociados (gas, agua y cloaca).
La apertura del capítulo materiales del ICC-INDEC mostró que las principales subas mensuales se verificaron en: muebles de madera para cocina (6,9%), pinturas y afines (2,6%), ladrillos y otros productos cerámicos (2,2%), aberturas metálicas y rejas (2,1%), piezas de carpintería (1,9%), griferías y llaves de paso (1,6%), maderas en bruto y madera para techos y pisos (1,5%) y equipos para incendio (1,5%). Y los menores incrementos correspondieron a: artefactos a gas (0,7%), hierro para la construcción (0,6%), productos de hormigón y cemento (0,6%), electrobombas (0,5%), vidrios (0,5%), artefactos de iluminación y portero eléctrico (0,3%), mesadas de granito (0,2%) y ascensores (-0,3%).
El proceso de desinflación que atravesó la economía argentina se reflejó también en el costo de la construcción, cuyo ritmo de incremento interanual pasó de 91,9% en el cierre de 2024 a 31,6% en el undécimo mes de 2025. Mientras la suba promedio de los precios de los materiales relevados por el INDEC fue de 20,5% anual, el ajuste del costo de la mano de obra llegó a 44,2% anual. En particular, fue el costo de la mano de obra asalariada el que verificó la suba más importante (+48,2% anual), ya que el costo de los subcontratos de mano de obra subió 25,9% anual. Por su parte, los gastos generales exhibieron un alza de 29,7% con relación a noviembre de 2024.
Al desagregar por ítems de obra, entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025 se observaron las siguientes subas, ordenadas de mayor a menor: albañilería (40,7%, 2,9% eq. mensual), movimiento de tierra (40,2%, 2,9% eq. mensual), estructura (33,7%, 2,4% eq. mensual), ascensores (31,6%, 2,3% eq. mensual), carpintería de madera (28,6%, 2,1% eq. mensual), carpintería metálica y herrería (27,1%, 2% eq. mensual), instalación eléctrica (24,7%, 1,9% eq. mensual), yesería (22,3%, 1,7% eq. mensual), vidrios (20,1%, 1,5% eq. mensual), instalación de gas (18,7%, 1,4% eq. mensual), instalaciones sanitarias y contra incendio (16,9%, 1,3% eq. mensual), pintura (14,3%, 1,1% eq. mensual), y otros trabajos y gastos (29,8%, 2,2% eq. m.).
Y en lo que respecta al costo de construcción medido en moneda dura, cabe destacar que en noviembre de 2025 fue casi idéntico al de noviembre de 2024 (+0,1% anual). La suba del costo en pesos fue similar al aumento de la cotización en pesos del dólar ‘libre’. Y con relación al pico alcanzado en mayo del corriente año, el costo de construcción en dólares exhibió una baja de 11,5%. Pero no obstante todo ello, el promedio de los primeros once meses de 2025 igualmente resultó 27,2% superior al promedio de enero-noviembre de 2024, debido a la fuerte suba registrada hasta el cierre del aquel año, alcanzando el nivel más elevado de los últimos ocho años y ocupando el tercer lugar entre los últimos dieciséis años (siendo superado sólo por los máximos de enero-noviembre de 2017 y 2011).
Por Pablo Lara – Economista Director de Estrateco Consultores




