El equilibrio de la presencia femenina en puestos de liderazgo sigue siendo un reto para la mayoría de las empresas en Brasil y en el mundo. Sin embargo, en Link-Belt, dicho escenario ha avanzado y gana destaque este 8 de marzo –Día Internacional de las Mujeres.
Actualmente, en la unidad ubicada en Brasil (Sorocaba/SP), las mujeres representan el 46,7 % de la plantilla, mientras que los hombres suman el 53,3 %. Entre los puestos de liderazgo, el equilibrio es aún más evidente: el 50 % de los puestos directivos están ocupados por mujeres, un porcentaje superior a la media registrada en la mayoría de las empresas privadas de Brasil, América Latina e incluso a nivel mundial.
Una encuesta publicada en 2025 por LinkedIn señala que las mujeres representan el 32 % de los puestos de mando en Brasil. Por su parte, una encuesta del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de 2023, indica que en Latinoamérica y el Caribe ellas constituyen cerca del 38 % de los puestos gerenciales del sector privado.
Aun cuando los porcentajes varían según la metodología, año y segmento analizados, la mayoría de los estudios indican la presencia femenina en el liderazgo entre el 32 % y el 41 % en la región.
En el escenario mundial, la misma encuesta de LinkedIn nos muestra que Brasil ocupa la 29.ª posición entre 74 países encuestados, con un 31.8 % de mujeres en puestos de gestión. En Latinoamérica, los primeros sitios son de Colombia (36.4 %), en la 9.ª posición, Costa Rica (35.1 %), en la 11.ª, y Chile (34.9 %), en la 12.ª.
Liderazgo natural
Carolina Beranger, analista de RR. HH. de Link-Belt explica que el equilibrio de los puestos en la compañía no ha sido resultado de una meta o estrategia establecida por la empresa, sino de un proceso construido a lo largo del tiempo.
Según ella, siempre hubo el deseo de mantener un ambiente diverso y colaborativo. Con el paso de los años y de las contrataciones realizadas, muchas mujeres, tanto internamente como aquellas provenientes del mercado, demostraron alto rendimiento y preparo para asumir nuevos retos, lo que terminó reflejándose naturalmente en las posiciones de liderazgo.
Carolina destaca que el respeto y la empatía también forman parte de los valores de la empresa. Por eso, no fue necesario crear programas específicos ni fomentar cambios estructurales exclusivamente orientados a la equidad de género. “El ambiente ya contemplaba la valorización profesional, independientemente del género”, resume ella.
Procesos selectivos sin distinción
Respecto a las contrataciones, la analista de RR. HH. señala que no existe ninguna diferenciación entre hombres y mujeres en los procesos selectivos.
Según ella, tanto la divulgación de las oportunidades como las entrevistas siguen los mismos criterios para todos los candidatos. Lo que la empresa prioriza es la competencia técnica, el alineamiento con la cultura de la compañía y la capacidad para enfrentar los retos del puesto.
Con una trayectoria marcada por el aprendizaje continuo y el trabajo en un segmento predominantemente masculino y técnico, Ellen Costa, gerente de operaciones de ventas de Link-Belt Brasil y Latinoamérica, señala que los retos que enfrentó contribuyeron a su formación como líder. “Me siento realizada y consciente de la responsabilidad de representar el liderazgo femenino en este contexto, siempre enfocada en el conocimiento, la colaboración y los resultados”.
Para Ellen, el mercado de trabajo ha avanzado en la ampliación de las oportunidades para las mujeres, pero aún requiere cambios estructurales. “Es un escenario de avances que requiere cambios conscientes y consistentes. Veo un futuro positivo, con una mayor presencia femenina en posiciones estratégicas. La diversidad tiende a consolidarse como un factor esencial para la innovación, el desempeño de las empresas y la construcción de ambientes más equilibrados”, concluye ella.



