La empresa minera Basalto Industrial y Comercial SRL fue fundada hace casi 60 años en la ciudad cordobesa de Río Tercero con el objetivo de explotar y comercializar basalto, una roca de color gris oscuro a negra, porfírica y de alta resistencia a la compresión y la abrasión que se utiliza ampliamente en la industria de la construcción.
Por ello levantó entonces una planta procesadora en la cantera denominada Los Cóndores, y luego construyó otras dos instalaciones operativas, en las provincias de Buenos Aires y San Luis, además de adquirir otras dos importantes reservas, una en Corrientes y otra más en la provincia puntana.
En unos pocos años después, Basalto estaba interviniendo con sus materiales elaborados en una lista innumerable de obras de ingeniería civil y construcción ferroviaria y vial, y se consolidó en el mercado nacional como proveedor excepcional de este producto que también ha contribuido a la realización de importantes infraestructuras de gran envergadura.
Actualmente, además de operar un centro de acopio y descarga propio en Open Door, en el partido de Luján, provincia de Buenos Aires, Basalto concentra todos los procesos de explotación minero, desde la extracción de la materia prima hasta el expendio del producto a terceros, en dos plantas ubicadas en las canteras: Los Cóndores, en la provincia de Córdoba, y La Garrapata, ubicada en el Cerro Garrapata, en la provincia de San Luis.
En cualquier caso, la solvencia de la empresa se sustenta en la excelente calidad de la materia prima obtenida en cada uno de los yacimientos, en la capacidad y calidad productiva de cada una de las plantas de elaboración y en una política de inversión permanente destinada tanto a la capacitación de los recursos humanos como así también a la actualización tecnológica del proceso industrial.
En este sentido, últimamente estas plantas han recibido importantes inversiones. Por ejemplo, entre otras innovaciones incorporadas a la flota de equipos se destacan cuatro cargadoras XCMG modelo LW600 KN, «para mejorar los tiempos en la carga y la descarga ferroviaria». También, señalaron desde la compañía, «una cargadora frontal sobre ruedas Liebherr 586L se integra a nuestra nueva planta de triturados en la producción de balasto de uso ferroviario en La Garrapata», instalación que opera con conos y clasificadoras Sandvik (ver aparte).
La Garrapata
La producción minera de basalto en San Luis está más ligada a su utilización como árido agregado en la construcción de obras viales, bases y sub-bases y mezclas asfálticas y hormigones, además del balasto necesario para consolidar vías ferroviarias, gaviones y rellenos y compactar caminos rurales, entre otras aplicaciones.
Geográficamente hablando, si bien los afloramientos de esta roca se encuentran distribuidos en numerosos lugares, su localización se concentra más cerca del límite este de esa provincia puntana con Córdoba y en torno al Cerro Garrapata; siendo la cantera La Garrapata explotada por Basaltos Industriales y Comerciales SRL el más importante el yacimiento provincial de ese tipo.
El Cerro Garrapata es un pico volcánico que está formado por tres cuerpos con una longitud total de un kilómetro y medio, tiene una altitud de 532 metros y aflora a 38 kilómetros de la ciudad de Villa Mercedes, a once kilómetros de la Ruta Nacional 8 y al borde la Ruta Provincial 14, el camino obligado para llegar a Justo Daract, la localidad más cercana aunque distante a 19 kilómetros hacia el sur.
A simple vista, este basamento está cubierto en gran parte por sedimentos cuaternarios, casi sin capa estéril. De modo que el proceso industrial en la cantera de Basalto comienza con una voladura controlada. En esta etapa, para la obtención de una materia prima apta para ser tratada en la planta procesadora, es fundamental tanto la adecuada aplicación de los explosivos como la previa realización de correctas perforaciones de barrenos, para lo cual, en La Garrapata se emplea un perforador Sandvik DX800 (foto).
Según explicaron desde la oficina local de la marca, Sandvik produce distintos tipos de equipos de perforación de superficie. El modelo visto en la cantera de San Luis pertenece a la Serie Ranger, un equipo hidráulico de perforación con martillo en cabeza, autopropulsado sobre orugas y accionado por diesel, montado sobre una superestructura giratoria que por arriba tiene una cabina ergonómica y un brazo articulado con un sistema intercambiador de barras de banqueo de perforación en cabeza y tubos de perforación.
Además de trabajar en minería de superficie en canteras de producción medianas y yacimientos a cielo abierto, las aplicaciones comunes en este tipo de maquinaria son: el corte de caminos, la perforación de tuberías y la perforación de cimientos. De modo que representan una inversión adecuada también para flotas de alquiler, por representar una solución flexible y económica para satisfacer distintas necesidades temporales.
Particularmente, el modelo DX800 perfora en forma vertical, inclinada u horizontal y es apropiado para realizar diámetros del orificios de entre 76 y 127 mm en profundidades de hasta 25 metros.
El proceso
En La Garrapata, tras la voladura, la materia prima se transporta desde el frente del yacimiento hasta la planta de procesamiento a través de camiones mineros tipo dúmperes aptos para esa tarea fuera de ruta, y entonces se realiza una primera trituración: «el objetivo es lograr partir las rocas obtenidas en la voladura en pedazos más pequeños para su posterior procesamiento». Así entonces, según explican desde la empresa, «el material comienza a ser trabajado para su expendio a través de distintos pasos que incluyen trituraciones más finas, lavado de la piedra y clasificación de material según tamaños y dimensiones, hasta obtener un producto final de primera calidad».
Por fin, la piedra partida y seleccionada pasa desde esta planta de procesamiento y clasificación al sector de acopio, donde «respetando tamaños y dimensiones, el producto es acopiado en distintas pirámides». Las principales granulometrías obtenidas al final del proceso son: 0/6, 0/20, 0/38, 6/20, 6/25, 6/38, 10/30, 20/38, 30/50, 100/300.
Al terminar el laboreo, los clientes retiran directamente desde la planta la materia prima, que será pesada a la salida del predio a través de una balanza diseñada para tal fin.




