Con financiamiento provincial, comenzó la primera etapa de los desagües pluvioaluvionales. Los trabajos demandan una inversión de 3.100 millones de pesos y buscan fortalecer la infraestructura urbana frente a eventos climáticos extremos.
Comenzó la primera etapa de la obra de desagües pluvioaluvionales en Aluminé, una intervención clave para dar respuesta a problemas históricos de anegamientos y escurrimientos en sectores urbanos de esa localidad de la Región del Pehuén.
Mediante el decreto 1368/25 la Provincia del Neuquén garantizó los recursos necesarios ya que el proyecto había sido priorizado por el gobierno municipal. Esta decisión política permitió reactivar y asegurar la continuidad de los trabajos, que habían quedado paralizados en 2023.
El intendente de Aluminé, Diego Victoria, informó hoy el inicio de los trabajos y destacó la importancia de anticiparse a fenómenos meteorológicos extremos. “En un contexto climático que se prevé cada vez más extremo, hay que anticiparse”, expresó, al señalar que la obra fue pensada para que la lluvia no represente un riesgo para la comunidad.
La inversión destinada a esta etapa asciende a 3.100 millones de pesos. El proyecto contempla la ejecución de 4.879 metros lineales de cordón cuneta para mejorar el escurrimiento, la demolición y reconstrucción de 129 metros lineales existentes y la construcción de 616 metros lineales de badenes en cruces de esquinas. Además, se pavimentarán 5.032 metros cuadrados con concreto asfáltico sobre base y subbase granular.
Las tareas incluyen la pavimentación de las calles Torcuato Modarelli, entre Conrado Villegas y Cordón Flores; Cacique Saihueque, entre Torcuato Modarelli y Primeros Pobladores; y Pioneros Patagónicos, entre Torcuato Modarelli y Gregorio Álvarez y Monseñor Cagliero. Victoria agradeció el acompañamiento del gobernador Figueroa y del Gobierno provincial, y aseguró que se trata de “obras que construyen futuro” para el bienestar de las y los vecinos de Aluminé.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que el proyecto forma parte de una estrategia más amplia, para fortalecer la infraestructura urbana en distintas localidades del interior, con el objetivo de reducir riesgos y acompañar el crecimiento ordenado de las comunidades.



