El Gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, encabezó la inauguración de la nueva ruta de Gualtallary, en Tupungato, una obra de 15 kilómetros que transforma un antiguo camino de suelo natural en una traza asfaltada, señalizada y demarcada. La intervención público-privada se enmarca en una estrategia de mejora de la conectividad y la seguridad vial en el Valle de Uco, una de las regiones vitivinícolas más prestigiosas del país. La obra impacta directamente en la producción, el turismo y la calidad de vida de los habitantes.
La nueva traza atraviesa una zona de viñedos de alta gama, bodegas de prestigio internacional y emprendimientos turísticos, consolidando un corredor estratégico para el enoturismo. Además, mejora el acceso a establecimientos educativos y garantiza la transitabilidad incluso en condiciones climáticas adversas, evitando los inconvenientes que generaban el barro y los anegamientos.
Cornejo estuvo acompañado por el intendente de Tupungato, Gustavo Aguilera; la subsecretaria de Infraestructura y Desarrollo Territorial, Marité Badui, y el administrador de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Osvaldo Romagnoli, junto a autoridades departamentales.
El mandatario afirmó: “Es una ruta de estándar internacional que potencia el turismo, integra la producción y mejora la experiencia de quienes visitan Mendoza y el Valle de Uco”. En ese sentido, destacó que la traza incorpora obras hidráulicas acordes a una zona aluvional y se consolida como un eje clave para el desarrollo de Tupungato y de toda la región.
En paralelo, el Gobernador también puso en valor la habilitación del derivador de la Ruta Nacional 40, en el acceso norte a Tunuyán, una obra complementaria que permite desviar el tránsito pesado y evitar su ingreso al centro urbano. Señaló que ambas intervenciones forman parte de una planificación integral que busca ordenar la circulación y acompañar el crecimiento del Valle de Uco.
“El ordenador de la Ruta 40 permite desviar de manera ágil y segura la carga pesada, mejorando la circulación y reduciendo riesgos en zonas urbanas”, sostuvo. Asimismo, remarcó que estas obras fortalecen la competitividad de Mendoza al mejorar el acceso a destinos turísticos y productivos de alto valor.
En este marco, el administrador de Vialidad Mendoza, Osvaldo Romagnoli, destacó el impacto de la obra en la actividad productiva. “Un camino asfaltado mejora la logística y permite que la producción vitivinícola llegue en mejores condiciones, evitando daños en el traslado”, explicó.
Un modelo innovador de inversión
Cornejo subrayó que la ruta de Gualtallary representa una experiencia inédita en el país por su esquema de financiamiento, basado en la articulación entre los sectores público y privado. Explicó que los propietarios frentistas aportaron recursos para el desarrollo del proyecto, mientras que el Estado provincial asumió la ejecución de la obra.
“Es un modelo que queremos replicar: genera valor para los privados y, al mismo tiempo, beneficia a todos los mendocinos al atraer más turismo y desarrollo”, expresó. A su vez, indicó que este tipo de iniciativas incrementa la plusvalía de la zona y dinamiza la economía regional.
Por su parte, el intendente de Tupungato, Gustavo Aguilera, valoró la obra como un avance clave para la conectividad y el desarrollo del departamento. Resaltó que el proyecto es resultado del trabajo conjunto entre el sector público y privado, y que fortalece un corredor con fuerte perfil turístico y productivo.
“Esta obra mejora la conectividad y consolida a Tupungato como un destino cada vez más competitivo dentro del Valle de Uco”, afirmó. Finalmente, adelantó que el Municipio avanza con nuevas obras de agua potable por una inversión de 6 millones de dólares, financiadas a través de tres licitaciones en marcha, orientadas a acompañar el crecimiento sostenido de la región.



