En los primeros meses de 2026 la actividad de la construcción acompañó la recuperación gradual de la economía general, si bien con importantes avances y retrocesos mensuales. En comparación con las fases alcistas de ciclos anteriores, la magnitud del avance de los despachos de insumos y del nivel de empleo sectorial fue menor, lo que se explicó por varios factores.
En primer lugar, el esquema macroeconómico que se puso en marcha a partir de 2024 hizo desaparecer la ansiedad por acopiar insumos, tanto de los demandantes finales como de los diferentes eslabones que integran la cadena de valor, que hasta entonces buscaban proteger el capital de trabajo. En segundo lugar, cayó la inversión pública en construcción, componente que siempre se comportó de forma procíclica, haciendo que tanto las fases de recuperación como de contracción de la actividad sectorial fueran más pronunciadas. En tercer lugar, el menor poder adquisitivo de los hogares, combinado con peores ratings crediticios y elevadas tasas de interés reales, condicionó el gasto en refacciones y mejoras. Ahora bien, al mirar hacia adelante, es importante resaltar la continuada ampliación que viene mostrando el área autorizada para ejecutar nuevas obras privadas en el conjunto de los principales municipios del país, un indicador adelantado de actividad.
Puntualmente, en el quinto mes del año el Indicador Sintético de Actividad de la Construcción (ISAC) registró un rebote de 6,3% mensual desestacionalizado. Pero la magnitud de esta mejora pierde relevancia cuando se la coloca en un perspectiva más extensa. Porque los despachos de insumos al mercado interno vienen mostrando fuertes subas y bajas desde finales de 2024. Por ello, más importante es la evolución de la serie tendencia/ciclo, que corrige los valores más extremos del ISAC y que en mayo mostró un alza de 0,6% mensual, acumulando siete meses consecutivos de mejora. Y con estos guarismos, en la comparación interanual el ISAC verificó suba de 4,1% y en los primeros cinco meses del año experimentó una mejora de 2,5% anual.
La desagregación del ISAC por grupos de insumos volvió a exhibir una importante heterogeneidad de comportamientos. De los catorce grupos de insumos, entre mayo de 2025 y mayo de 2026 fueron seis los que tuvieron mayores niveles de entregas. Los despachos de pinturas resultaron 23,6% mayores y los del conjunto de ‘vidrio plano, tubos sin costura y grifería’ fueron 18,3% superiores, y a continuación se ubicaron los de mosaicos graníticos y calcáreos (11,1%), de hormigón elaborado (10,1%), de hierro redondo y acero (9,6%) y de cemento a granel (7,5%). Y del otro lado de la línea quedaron los de artículos sanitarios de cerámica (-3,2%), cales (-6,8%), yeso (-7,4%), placas de yeso (-7,8%), ladrillos huecos (-8,0%), asfalto (-8,2%), cemento en bolsa (-8,3%) y completaron el cuadro las entregas de pisos y revestimientos cerámicos con una baja de 19,6% anual.
En tanto, el nivel de empleo formal en la construcción acompañó el proceso de recuperación gradual del conjunto de los despachos de insumos que integran el ISAC. Con datos a abril, el total de los puestos de trabajo formales en el sector ascendió a 357,7 mil, superando en 0,6% al total registrado en abril del año pasado. Y en el acumulado de los primeros cuatro meses del año la ocupación sectorial mostró una suba de 1,3% interanual.
Finalmente, al mirar hacia adelante, es importante resaltar la continuada ampliación que viene mostrando el área autorizada para ejecutar nuevas obras privadas en el conjunto de los principales municipios del país. En abril de 2026 se aprobaron 1,45 millones de metros cuadrados en el conjunto de los 246 municipios relevados por el INDEC, es decir 16,6% más que en abril de 2025 (+206,2 mil metros cuadrados). Y con estos guarismos, en el primer cuatrimestre del año el total autorizado llegó a 5,168 millones de metros cuadrados, área que resultó 7,6% mayor a la del mismo lapso del año pasado y que fue traccionada por las mayores superficies aprobadas en catorce de las veinticuatro jurisdicciones. Del crecimiento total, 56,5% correspondió a proyectos ubicados en la provincia de Buenos Aires y en la ciudad de Buenos Aires, al tiempo que Tucumán, Santa Fe, Tierra del Fuego, Santiago del Estero, Neuquén y Salta, aportaron otro 35,7%, y restante 5% correspondió a mayores áreas aprobadas en Córdoba, Chaco, Jujuy, Catamarca, San Juan y San Luis.
Lic. Pablo A. Lara – Director de ESTRATECO Consultores




