Con casi 900 mil metros cubiertos y más de mil empleados, la planta industrial brasileña que elabora y monta la línea amarilla que opera John Deere en Indaiatuba (SP) es un complejo que alberga dos grandes fábricas. En una se cortan y sueldan las partes, que se pintan y se ensamblan con otros componentes para construir cargadoras, palasretro, motoniveladoras y topadoras; y en la otra se producen solo excavadoras sobre orugas: «ésta es una instalación que oportunamente se desarrolló junto a Hitachi. Pero que desde 2022 está 100% a cargo de John Deere. De modo que las excavadoras que estamos haciendo ahora para atender el mercado latinoamericano y exportar a 55 países es el resultado tanto de la evolución de esta planta así como de la capacidad técnica desarrollada en los últimos años para producir equipos con un diseño estructural completamente nuevo», explicó el director de la fábrica, Luis Bonan (ver aparte).
AUTOMATIZACIÓN Y SEGURIDAD
Ciertamente, tras recibir más de 300 millones de dólares en infraestructura en la última década, la fábrica de John Deere en Indaiatuba reúne tanto lo más nuevo en innovación industrial como en tecnología de vanguardia a nivel mundial.
Y por fin hoy, las nuevas excavadoras DEX marcan una nueva etapa en la historia de John Deere, al convertirse en las primeras de su categoría producidas en Brasil con tecnología John Deere y desarrolladas por los equipos globales de ingeniería: «la nueva excavadora DEX no es una actualización, sino un concepto nuevo, con el foco puesto en el operador y en tecnologías diseñadas para ser fáciles de utilizar durante su jornada; porque la transformación que propone DEX no parte de hacer más complicada la excavadora sino de usar la tecnología para simplificar la operación», señaló el gerente de Producto de Excavadoras de John Deere, Darlon Destri.
En ese sentido, por ejemplo, dice el especialista, «antes, gran parte de la experiencia estaba concentrada en la sensibilidad de las manos, el oído, la referencia visual, las horas acumuladas… Claro que todo eso sigue siendo importante. Pero ahora además aparecen en la cabina: referencias digitales, datos, opciones de configuraciones electrónicas, sensores, cámaras y diversos sistemas de asistencia; y así ahora, la máquina comienza a ayudar a tomar algunas decisiones».
En verdad, la nueva generación de excavadoras DEX fue desarrollada para aumentar la productividad, reducir el desperdicio y hacer que las operaciones sean más precisas y seguras. Así es que para garantizar una mayor precisión en las excavaciones y disminuir el «retrabajo» y mejorar los tiempos de ejecución, las máquinas pueden salir de fábrica equipadas con el sistema de nivelación inteligente SmartGrade 2D, que utiliza referencias digitales del terreno para asistir automáticamente al operador durante los movimientos de excavación.
Asimismo, para optimizar el control de carga y mejorar la gestión operativa, el sistema de pesaje inteligente SmartWeigh mide en tiempo real el material desplazado, lo que permite un mayor control sobre los volúmenes transportados y la productividad de la operación.
El Control Inteligente, un sistema de gestión del brazo, la pluma y el cucharón de la excavadora, asiste automáticamente determinados movimientos del equipo para mejorar la precisión operativa.
Por su parte, el sistema de Cercas Virtuales, que establece límites virtuales de operación, ayuda a evitar colisiones con estructuras, obstáculos o áreas restringidas.
En el mismo orden, la visión del operador también se amplía gracias a sistemas de visión panorámica y detección de obstáculos, que facilitan la operación en entornos con circulación de personas y otros equipos.
En síntesis, afirma Destri, «los equipos incorporan tecnologías que mejoran la eficiencia; pero también, que están orientadas a incrementar la seguridad y reducir los riesgos en la obra».
Ya en operación, mientras todas las excavadoras están conectadas al John Deere Operations Center, la plataforma digital de la compañía que permite realizar monitoreo remoto, análisis de datos operativos, diagnósticos y soporte técnico a distancia, la nueva cabina instalada en la familia DEX ofrece mayor confort, ergonomía y control operativo, permitiéndole funcionar como un auténtico centro de comando de la máquina; por ejemplo:
La nueva plataforma de control incorpora pantallas táctiles G5 de 10″ ó 12″ junto al CommandArm, un apoyabrazos integrado que reúne los principales mandos de operación al alcance del operador. En tanto que los joysticks electrohidráulicos, totalmente programables, permiten personalizar los comandos según las preferencias del operador y las necesidades de cada aplicación.
Entre los elementos de confort se incluyen asientos premium con múltiples regulaciones, calefacción y ventilación, aire acondicionado, radio con Bluetooth y un sistema de arranque sin llave mediante contraseña individual, que aporta un nivel adicional de seguridad operativa.
También se mejoró la visibilidad gracias a un sistema de iluminación LED de trabajo, que ofrece condiciones similares a la luz diurna incluso en operaciones nocturnas. Además, las cámaras integradas reducen los puntos ciegos y aumentan la seguridad en la obra.
Hasta ahora, el anuncio incluye los modelos de 20, 23 y 26 toneladas. «Pero progresivamente todos los modelos se irán integrando al estándar DEX, desde las excavadoras de 14 toneladas hasta las máquinas de mayor porte», dijo el Director de Ventas de John Deere – División De Construcción – América Latina, Adilson Butzke, y aclaró: «con el desarrollo de nuevos productos y tecnologías mejor alineadas con las necesidades actuales del mercado, este es un paso clave en la evolución de nuestro negocio, tanto de construcción como de minería ligera».
¿Puede la tecnología reemplazar al hombre?
Pasar de simplemente recopilar información a integrar los datos para conseguir operaciones más productivas, cambia bastante la manera de mirar la automatización. Sin embargo, no necesariamente estamos frente a tecnologías desarrolladas para reemplazar al operador; pues hoy, parte de la tecnología y automatismos a bordo responde a una realidad más inmediata: hay que conseguir que las personas disponibles puedan trabajar con mayor precisión, productividad y seguridad. Así es que manejar bien seguirá siendo fundamental.



