En una nota dirigida al gobernador Axel Kicillof, la Cámara de la Vivienda y Equipamiento Urbano de la República Argentina (CAVERA) manifestó su profunda preocupación ante la reciente disolución del Fondo Fiduciario para el Desarrollo de Infraestructura de la Provincia de Buenos Aires (PROFIDE). La medida, aprobada por la Legislatura Provincial como parte de una reestructuración de fondos fiduciarios, amenaza con profundizar la crisis de un sector que ya arrastra la pérdida de 60.000 empleos en el territorio bonaerense debido a la suspensión de la obra pública nacional.
Desde la entidad, que agrupa a constructoras, fabricantes y profesionales del sector, señalaron que la eliminación de este fondo pone en riesgo inmediato la continuidad de 1.647 viviendas que se encuentran actualmente en ejecución en diversas localidades del Conurbano y el Gran Buenos Aires. El impacto laboral de esta decisión es alarmante: según estimaciones de la cámara, cerca de 4.200 operarios quedarían sin empleo solo en el rubro de vivienda social, afectando directamente a proyectos clave en partidos como La Matanza (Ciudad Evita y Barrio Ballestrini), Berazategui, Florencio Varela, La Plata, Ensenada, Presidente Perón y Escobar.
CAVERA destaca que la necesidad de vivienda para cientos de miles de familias es imperiosa y que la gestión provincial debe atender de manera ineludible la demanda habitacional de su territorio. En su misiva, la cámara hace un llamado urgente a las autoridades para garantizar el restablecimiento de los flujos financieros, el pago de los certificados de obra pendientes y, fundamentalmente, asegurar la terminación de los proyectos iniciados. Para el sector, la continuidad de estas obras no solo representa una respuesta a la crisis habitacional, sino también el sostenimiento de una cadena productiva vital para la paz social y el desarrollo económico de la provincia.




