Mientras se multiplican las intervenciones en puntos críticos de tránsito, la gestión municipal y provincial avanza con obras en ejecución y planificación que buscan mejorar la conectividad, reducir la siniestralidad y ampliar los servicios básicos en toda la ciudad.
En el cruce de Av. República de China y Av. Ejército Argentino (zona urbana de la Ruta E-55), el intercambiador en altura de Valle Escondido se consolida como una referencia reciente dentro de una política más amplia de mejora de la infraestructura vial en Córdoba, en un contexto donde el crecimiento urbano y la expansión del área metropolitana exigen nuevas soluciones para la movilidad.
En diálogo con El Constructor, el intendente Daniel Passerini destacó que este tipo de intervenciones apuntan a ordenar el tránsito en uno de los accesos más utilizados hacia la ciudad y el Gran Córdoba, beneficiando tanto a automovilistas como a peatones, y anticipó la continuidad de obras de características similares en distintos puntos estratégicos.
“Es una obra realmente muy importante, que conecta un sector de la ciudad que creció mucho con una de las localidades más importantes del Gran Córdoba, como La Calera, que era una zona de alta siniestralidad vial. Esta intervención permitió, ya desde el primer día, dar testimonio de vecinos que tardaban 45 o 50 minutos en llegar al centro y ahora lo hacen en 12 o 15 minutos. El impacto inicial es muy positivo”, aseguró Passerini.
Con casi 150 metros de extensión, el nuevo intercambiador de tránsito en altura agiliza la circulación desde la avenida República de China hacia la ciudad de Córdoba. La obra fue ejecutada por el Gobierno de Córdoba a través de Caminos de las Sierras y demandó una inversión de 16.500 millones de pesos.
“Esta obra se ejecutó prácticamente en un año y medio, casi dos. La anunciamos y nos comprometimos en la campaña de 2023, y ni bien comenzamos la gestión se licitó y se ejecutó”, agregó el intendente.
El alto nivel permite una salida rápida y segura del tránsito desde Av. República de China hacia el anillo de Circunvalación o el centro de la ciudad, especialmente en horarios pico, donde circulan unos 2.300 vehículos por hora. “Las dos vías de desembocadura en la avenida Ejército Argentino, que comunica La Calera y el barrio Militar con la ciudad de Córdoba, eran la avenida República de China y la avenida Gandhi, que salían de Valle Escondido y desembocaban prácticamente en ángulo recto.
En esta obra se amplió un carril de la avenida Ejército Argentino, lo que permite que quienes salen de Valle Escondido lo hagan sin interrupciones, y que el tránsito proveniente de La Calera no tenga que detenerse en cruces semaforizados como ocurría anteriormente”, explicó Passerini.
La traza cuenta con un ramal ascendente en terraplén de 200 metros de longitud en la salida de Av. República de China, que se conecta con un viaducto curvo de 145 metros de extensión con defensas laterales de hormigón armado. Luego continúa con un ramal descendente en terraplén con muros laterales de hormigón de 112 metros de largo.
Asimismo, se ejecutaron obras complementarias y de seguridad como cordones de hormigón, colocación de defensas metálicas, demarcación horizontal, señalización vertical y forestación. Además, se incorporó una pasarela peatonal que permite a los vecinos cruzar la Av. Ejército Argentino en altura y de manera segura, mejorando las condiciones de circulación para todos los usuarios.
El intendente también mencionó las obras de similares características que están en marcha y que buscan dar respuesta a una demanda creciente, especialmente en términos de reducción de la siniestralidad vial y mejora de la conectividad metropolitana.
“Estamos ejecutando dos obras similares: una sobre la autopista 19, el alto nivel Malvinas Argentinas, que conecta la ciudad de Córdoba con esa localidad. También estamos llevando adelante una obra muy importante en la zona sur, el alto nivel sobre la ruta 36, que es una ruta nacional que comunica Córdoba con Río Cuarto. Son intervenciones de gran envergadura, con mucha infraestructura en altura, que generan numerosos puestos de trabajo directos e indirectos”, señaló.
Más cloacas
En paralelo a la obra vial, la ciudad de Córdoba avanza con un plan integral de saneamiento que tiene como eje la ampliación de la red cloacal y la mejora en el tratamiento de efluentes.
Tras las inversiones estructurales realizadas en la planta de tratamiento de líquidos cloacales de Bajo Grande y en los grandes colectores de la ciudad durante gestiones anteriores, el foco actual está puesto en las conexiones domiciliarias, que permitirán ampliar significativamente la cobertura.
“Se hizo un gran plan de inversión en la gestión de José Manuel de la Sota y Juan Schiaretti con los grandes colectores cloacales. Luego faltaban las conexiones domiciliarias, y eso es lo que estamos desarrollando en esta etapa”, explicó Passerini.
“Cuando asumimos a fines de 2023, la ciudad tenía el 40% de los vecinos conectados. Hoy estamos llegando al 60% y el objetivo es alcanzar el 70% al final de la gestión”, agregó.
El intendente destacó además el impacto ambiental de estas obras. “La planta de Bajo Grande es una planta modelo que logró resolver un problema histórico, porque anteriormente se vertían líquidos sin tratamiento por el mal funcionamiento de la planta original”, indicó.
Actualmente, el sistema está operando al 70% de su capacidad, por lo que se avanza en nuevas inversiones para ampliar su funcionamiento. “Estamos trabajando en Bajo Grande I y confiamos en que en los próximos meses estará en condiciones de operar plenamente, lo que nos permitirá seguir extendiendo la red domiciliaria”, señaló.
En paralelo, la ciudad tiene en marcha obras financiadas por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la CAF, entre ellas una nueva planta potabilizadora en el sur, con una inversión superior a los 75 millones de dólares.
“Esta obra va a permitir planificar las inversiones para los próximos 30 años, porque hoy la factibilidad de agua potable está limitada por la falta de esta infraestructura. Nos dará previsibilidad hacia el futuro: saneamiento y agua potable de calidad”, afirmó.
Consultado sobre el envío de fondos nacionales para la ejecución de obras, Passerini describió el impacto del contexto económico actual. “El primer impacto negativo fue la inflación, que obliga a redeterminar costos en cada etapa de obra. En segundo lugar, hoy todas estas obras se están financiando con recursos provinciales y municipales, porque la Nación no está enviando fondos”, señaló.
En ese sentido, mencionó el caso de la Autopista de la Ruta 19. “Es una obra emblemática que fue abandonada por el Gobierno nacional. Faltan 61 kilómetros y la Provincia decidió hacerse cargo, realizando una inversión extraordinaria en una de las rutas con mayor siniestralidad vial”, explicó.
“Las vidas no tienen precio y la Provincia está haciendo un gran esfuerzo para completar esa obra”, agregó.
Passerini también puso en contexto la continuidad de la inversión en infraestructura en Córdoba. “Desde hace 27 años, con las gestiones de De la Sota, Schiaretti y ahora Llaryora, se vienen ejecutando gasoductos, rutas y obras de saneamiento para garantizar el desarrollo. Hoy vemos con preocupación la caída de la actividad económica, pero en este contexto no hemos dejado de invertir”, sostuvo.
En ese marco, reconoció que la caída de la recaudación y la inflación obligan a una mayor precisión en la ejecución de los costos, aunque remarcó que la obra pública sigue siendo clave para sostener la actividad económica y mejorar la calidad de vida.
Inversiones en números
Por su parte, el secretario de Desarrollo Urbano de la ciudad, Diego Peralta, detalló el conjunto de obras en ejecución y proyectadas.
“Tenemos en marcha un plan de 800 cuadras de pavimento y 500 cuadras de cloacas, con un presupuesto original de 57.000 millones de pesos que se va actualizando por redeterminaciones. También estamos poniendo en valor la planta Bajo Grande I, con una inversión superior a los 1.000 millones de pesos”, explicó.
Además, se ejecutan obras en edificios emblemáticos de la ciudad, como el Mercado de Alberdi, el Centro de Interpretación Malvinas, el Paseo de las Artes y el Mercado Sud, con una inversión cercana a los 12.000 millones de pesos. “El plan de corredores incluye intervenciones en avenidas clave como Maipú, San Juan y Ambrosio Olmos, con inversiones superiores a los 10.000 millones de pesos”, indicó.
En materia hídrica, avanzan obras de desagües de gran escala, entre ellas las de avenida Sagrada Familia, avenida Sacramento, el entubamiento del canal de Misericordia y los trabajos sobre avenida Vélez Sarsfield, con inversiones que superan los 15.000 millones de pesos.
A esto se suma la obra provincial del alto nivel en Vélez Sarsfield, con una inversión superior a los 48.000 millones, y proyectos próximos a iniciarse como la duplicación del camino a San Antonio y la rehabilitación de 60 cuadras.
“También estamos invirtiendo en mantenimiento vial integral, con 18.500 millones de pesos, y en la puesta en valor del alumbrado público, con más de 37.500 millones. A mitad de año vamos a lanzar un nuevo plan de pavimentación junto con la Provincia y continuar con la puesta en valor de plazas y parques”, agregó.
Avances en salud
En paralelo, la ciudad avanza en el fortalecimiento del sistema de salud, con foco en salud mental y consumos problemáticos, una demanda creciente en el contexto actual.
Uno de los proyectos más importantes es el hospital polivalente en la zona noroeste, un centro de salud de 6.700 m² que contará con 39 camas de internación, terapia intensiva, guardia pediátrica y de adultos, y diagnóstico de alta complejidad.
“La Provincia está ejecutando este hospital, que se va a inaugurar hacia fin de año, con una inversión de más de 70 millones de dólares entre construcción y equipamiento”, indicó Passerini.
Además, se avanza en la ampliación del Hospital Príncipe de Asturias, donde se incorporarán nuevas áreas de internación, laboratorios y atención específica en salud mental.
“Estamos incrementando la capacidad de atención en un 40% y sumando servicios que el hospital no tenía, especialmente vinculados a salud mental y consumos problemáticos”, explicó.
También se están construyendo dos centros de atención periférica con ese mismo enfoque. “El crecimiento de estas problemáticas nos obligó a planificar nuevas inversiones y priorizar este tipo de servicios”, agregó.
Tecnología y gestión
La incorporación de tecnología también forma parte de la estrategia de modernización del municipio. En ese marco, Córdoba implementó la plataforma “Mi Docta”, basada en inteligencia artificial, para agilizar trámites administrativos.
“Ya llevamos más de 12.000 trámites resueltos y logramos reducir los plazos de 45 días a apenas 4. Es un cambio muy importante en términos de eficiencia”, destacó Passerini.
Además, la ciudad comenzó a implementar tecnología BIM para la gestión de obras. Esta herramienta permite digitalizar proyectos, mejorar su control y optimizar los procesos de aprobación.
“El objetivo es avanzar hacia una gestión más moderna, con mayor transparencia y mejores herramientas de planificación”, concluyó.
Por Liliana Zacariaz



