En entrevista con El Constructor, Ezequiel Vogel, CEO de LV Servicios, analiza la evolución de la compañía en el mercado de plataformas de elevación y soluciones para trabajos con altura. Con un enfoque centrado en la seguridad, el soporte técnico continuo y la formación certificada de operadores, el directivo profundiza en las claves para evitar tiempos muertos en obra y optimizar costos. Asimismo, reflexiona sobre los desafíos normativos de la industria local, las ventajas operativas del modelo de alquiler y las perspectivas de expansión de la flota e infraestructura de la empresa hacia los próximos años.
¿Cuál es la historia de LV Servicios y cómo evolucionó la empresa hasta convertirse en lo que es hoy?
LV Servicios tiene más de 15 años de trayectoria. Nació para cubrir una necesidad puntual del mercado: la falta de plataformas unipersonales. Desde entonces fuimos sumando equipos y servicios para acompañar a nuestros clientes en el resto de sus proyectos.
Hoy trabajamos con tijeras eléctricas y todoterreno, brazos articulados y telescópicos, manipuladores telescópicos, autoelevadores, apiladores, mástiles verticales, plataformas unipersonales, torres de iluminación, grupos y equipos específicos para construcción. Además del alquiler, vendemos equipos nuevos y reacondicionados, y ofrecemos servicio técnico 24/7 y cursos de capacitación para los operarios, todo desde nuestra base operativa en Tortuguitas.
La mayor transformación de estos años fue pasar de alquilar máquinas a resolver trabajos en altura. Nuestro propósito resume ese cambio: ser una compañía rentable que garantice operaciones en altura de manera segura, ágil y eficiente. Para lograrlos nos apoyamos en cuatro principios: seguridad, servicio, rentabilidad y excelencia, y los aplicamos en ese orden.
¿Qué cambios observan en la adopción de equipos de elevación por parte de los contratistas de los últimos años?
Si bien muchos clientes avanzaron en incorporar la seguridad a la hora de elegir un equipo, en varias decisiones todavía pesa más el ahorro que la seguridad, y por eso nos queda mucho por recorrer.
Nuestros objetivos son concientizar y promover el uso seguro de los equipos. Tenemos programas de capacitación propios, dictamos cursos en obra y en planta, y trabajamos para que la formación del operador deje de verse como un costo y pase a verse como parte del trabajo.
Acompañamos a muchos clientes en ese cambio: primero elegimos juntos el equipo adecuado para la tarea, después capacitamos a quienes lo van a operar y seguimos presentes durante toda la operación. Cuando la empresa ve el resultado, con menos incidentes, menos tiempos muertos y trabajos que salen bien a la primera, el precio deja de ser el único tema de conversación.
LV Servicios cuenta con un sello propio: “Sistema Alemán”. ¿En qué consiste y cómo garantiza la continuidad operativa en obra?
Todo parte de una idea: cuidar a las personas que trabajan en altura. Por eso, desarrollamos el Sistema Alemán, un método de trabajo ordenado con el que acompañamos cada proyecto a lo largo de cinco etapas: Análisis, Diseño, Implementación, Capacitación Integral y Soporte Continuo.
Cuando una obra se frena, casi siempre es porque el equipo no llegó, no era el adecuado, el operario no sabía usarlo o la máquina falló, y rara vez por el valor del alquiler. Como partimos de evaluar la operación del cliente, nos comprometemos a minimizar el riesgo de pérdida que genera un corte en esa operación.
¿Cómo se integra el asesoramiento técnico previo con las empresas para asegurar que el equipo elegido sea el adecuado para cada proyecto?
El asesoramiento empieza antes del presupuesto, ya que nuestro procedimiento parte de seis preguntas básicas sobre la tarea y el lugar de trabajo, y se apoya en normas internacionales.
Uno de los errores más caros en este negocio es elegir la máquina equivocada. Si el equipo se queda corto para la tarea, la obra se detiene; si está sobredimensionado, el cliente paga más y a veces ni siquiera sirve para el lugar de trabajo. El asesoramiento previo evita ambos problemas.
Frente a márgenes cada vez más ajustados en las obras, ¿cómo responde la demanda ante la necesidad de optimizar costos mediante el alquiler de plataformas?
Con márgenes ajustados, el alquiler ayuda por varios lados: convierte una inversión en un costo previsible, sin sorpresas, libera capital para el negocio principal del cliente y permite adaptar la flota a cada etapa de la obra.
Una obra parada, ya sea por un equipo mal elegido, por una falla o por no contar con un equipo de recambio, cuesta mucho más que la tarifa del alquiler. Con un socio como LV Servicios, ese riesgo se reduce al mínimo.
La seguridad en altura es crítica. ¿Cómo articula su centro homologado (IPAF) la formación de operadores?
Formamos operadores con el estándar internacional del IPAF y lo complementamos con cursos a medida para cada cliente y con la familiarización en el equipo que se entrega.
Recibimos auditorías internacionales que exigen cumplir con los estándares más altos de la industria, y nuestro equipo se forma internamente de manera continua. Además, uno de nuestros directores integra el Consejo de IPAF para Latinoamérica, lo que nos mantiene contacto directo con las mejores prácticas internacionales del sector.
Pensando en los años venideros, ¿hacia dónde evoluciona la logística y el montaje industrial en la región y qué rol busca ocupar LV Servicios?
Vemos centros de distribución cada vez más altos y automatizados, mantenimientos que se hacen con la operación en marcha, plazos más cortos y exigencias de seguridad que las casas matrices trasladan a sus proveedores. Todo eso requiere equipos más específicos, mejor elegidos y operadores mejor formados.
En ese escenario, LV Servicios busca ser un socio técnico en trabajos en altura para sus clientes. Estamos presentes desde la definición del trabajo hasta el último día de uso, con formación, soporte y una cobertura geográfica que nos permite acompañarlos en donde sea que tengan su operación.
Más allá del contexto económico, ¿cuáles son hoy los principales desafíos del sector de alquiladores de maquinaria en el país?
El principal desafío del sector es elevar el estándar de seguridad, y nuestro objetivo es cuidar a las personas que trabajan en altura.
En el mercado conviven niveles de servicio, de mantenimiento y de formación muy distintos, y el cliente no siempre tiene las herramientas para comprarlos antes de contratar. A eso se suma que en el país todavía falta una normativa que proteja menor a quienes trabajan en altura, en todos los sectores, no solo en algunos. Cuanto más se difundan y se exijan estándares como los de IPAF, mejor para el sector y, sobre todo, para quien trabaja arriba de la plataforma.
¿Dónde creen que está el verdadero punto de quiebre financiero para que a una pyme le convenga alquilar antes que comprar una máquina usada?
No hay un único punto de quiebre, depende de cada operación. Por eso, contamos con un equipo especializado en identificar cuándo conviene comprar y cuándo alquilar, y desarrollamos un aplicativo propio para evaluar cada caso con los datos del cliente.
Además de los números, consideramos factores que no son estrictamente económicos, pero pesan en la decisión: el tiempo que la empresa puede dedicarle a un equipo propio, su tolerancia a una parada, la exigencia de las plantas donde trabaja y la flexibilidad que necesita a futuro. Con todo eso, le recomendamos al cliente lo que más le conviene, aun cuando eso signifique comprar en vez de alquilar.
¿Qué balance hace LV Servicios de este año en materia de actividad y volumen de demanda de flota?
A pesar de que fue un año de baja actividad, seguimos brindando un servicio de excelencia a todos nuestros clientes. Nuestra flota siguió creciendo, con equipos nuevos todos los meses y sumamos cada vez más clientes.
De cara al próximo año, ¿cuáles son sus principales expectativas de mercado y proyectos de inversión?
Nuestra visión es seguir creciendo, como lo venimos haciendo desde hace varios años, sumando personal y equipos a la flota. Vamos a seguir ampliando también nuestro alcance geográfico, porque crecer es una decisión que sostenemos más allá del contexto, y para 2027 tenemos buenas perspectivas.




