El ministro de Infraestructura provincial, Hugo Domínguez, repasó en entrevista con El Constructor los principales trabajos en ejecución y los proyectos previstos para los próximos años, entre ellos el segundo acueducto, la Ruta del Impenetrable, la Ruta Provincial 13 y un tercer acceso al área metropolitana. Además, detalló las iniciativas de saneamiento para Sáenz Peña y las obras destinadas a mejorar los servicios básicos en escuelas, hospitales y zonas rurales.
Hugo Dominguez, Ministro de Infraestructura de Chaco, profundizó sobre los programas orientados a responder demandas sociales urgentes en escuelas, hospitales y parajes rurales. En esa línea, examinó el rol de los puertos, la preparación ante contingencias climáticas y los esquemas de financiamiento que buscan impulsar el desarrollo productivo del territorio.
¿Cuáles son las principales obras de infraestructura que se están ejecutando actualmente?
Sin duda, la principal obra de infraestructura es la culminación del segundo acueducto, financiado por el Gobierno nacional, que tendría que haber estado terminado hace diez años. Es una de las obras más importantes en materia de provisión de agua para la provincia, porque va a beneficiar a más de 600.000 chaqueños y permitirá abastecer a gran parte del territorio del Chaco.
La obra fue licitada por el Gobierno nacional el año pasado y actualmente se encuentra en ejecución, con una fecha de finalización prevista para fines del año que viene. Es una obra estratégica para ampliar el acceso al agua potable, mejorar las condiciones de vida de la población y fortalecer la infraestructura básica de una extensa región de la provincia.
¿Qué grado de avance tiene la obra?
Hoy por hoy, estamos en un 85% de avance, estaría faltando un 15% para completar los trabajos. Venimos trabajando bien y, desde la provincia, lo que hacemos es la inspección de la obra para realizar el seguimiento de su ejecución.
Es una obra de aproximadamente 500 kilómetros de acueducto, que cuenta con una toma de agua sobre el río Paraná. Desde allí, el sistema lleva agua principalmente hacia el sudoeste de la provincia, atravesando distintas localidades y llegando a la segunda ciudad más importante del Chaco, que es Sáenz Peña.
Desde Sáenz Peña, el acueducto distribuye el agua hacia Villa Ángela, Charata, Gancedo y General Pinedo, entre otras localidades. También contempla una segunda línea que se extiende hacia el límite con Santiago del Estero, para abastecer a poblaciones como Pampa del Infierno, Concepción del Bermejo y Río Muerto.
Por la extensión del recorrido y la cantidad de localidades que comprende, es una obra de gran importancia para la provincia, tanto por su dimensión como por la posibilidad de mejorar el acceso al agua potable para miles de habitantes. Actualmente, los trabajos continúan para completar el porcentaje restante y avanzar hacia la finalización del proyecto.
¿Qué otras obras consideran que son prioritarias para los próximos meses en la provincia?
Te diría que lo más importante son las obras destinadas a salud. En este momento estamos desarrollando varios hospitales, entre ellos el Hospital de Vedia y el Hospital de Plaza, cuyas obras estamos iniciando, además del Hospital de Villa Berthet. Quizá una de las obras más grandes es el Hospital de Villa Ángela, un hospital cabecera en el que venimos trabajando hace ya un buen tiempo y cuyos trabajos estamos acelerando para tratar de culminarlos.
Hoy inauguramos un centro odontológico, en la ciudad de Resistencia, destinado incluso a chicos con discapacidad y que cuenta con equipamiento que no hay en toda Latinoamérica. También tenemos obras en los hospitales que son cabecera de toda la región, no solamente del Chaco, como el Hospital Perrando y el Hospital Pediátrico de Resistencia. Estamos con obras en marcha y, ahora, iniciamos un consultorio externo y terminamos de instalar un resonador que no tenía.
Quizás las obras más importantes y también las más grandes son las que estamos llevando adelante en materia de salud. Pero también pusimos en marcha varios programas que, a nuestro juicio, son importantes. Uno de ellos se llama Mejor Escuela, que apunta a recuperar establecimientos educativos que están realmente muy abandonados y que hace mucho tiempo no reciben mantenimiento. En las escuelas no solamente hay problemas con los techos, por donde entra el agua cuando llueve, sino también con las instalaciones sanitarias de los baños y, sobre todo, con las instalaciones eléctricas.
Estamos interviniendo actualmente en 38 escuelas de manera simultánea, pero el programa ya lleva trabajos en cientos de establecimientos educativos y tenemos relevadas más de mil escuelas para intervenir. La idea es avanzar progresivamente en su recuperación y atender los problemas de infraestructura que afectan su funcionamiento cotidiano.
Otro programa que para nosotros es muy importante se llama Luz Rural, que tiene como objetivo llevar electricidad a los habitantes del campo que todavía no cuentan con ese servicio. En el Chaco hay muchas viviendas rurales que no tienen acceso a la luz. Parece mentira, pero es así, y no tener electricidad significa no solamente no poder contar con una heladera, sino también enfrentar dificultades para realizar actividades cotidianas.
La semana pasada estuvimos con familias a las que les llevamos electricidad a los lugares donde viven, donde tienen sus chacras y sus animales. Nos contaban que, a partir de la llegada de la luz, los chicos podían estudiar de noche. Para ellos era algo nuevo, una posibilidad que antes no tenían y que les parecía increíble. La verdad es que programas como estos son los que estamos desarrollando, porque entendemos que la infraestructura tiene que contribuir a mejorar las condiciones de vida de la gente, tanto en las ciudades como en las zonas rurales.
¿Qué departamentos abarca o a cuántas personas beneficia?
Te diría que abarca a todo el territorio provincial. Hoy por hoy, el programa lleva alrededor de 200 y pico de conexiones, pero tenemos relevadas más de 500 casas rurales donde estamos llevando la luz. El objetivo es llegar a esas familias que viven en el campo y que todavía no tienen acceso al servicio eléctrico.
Llevar la electricidad a un establecimiento rural o a una chacra implica un trabajo importante, porque a veces hay que hacer 15 o 20 kilómetros de tendido eléctrico para llegar hasta una vivienda. Hay que llevar las líneas por los caminos, realizar las instalaciones correspondientes y colocar un transformador para cada casa. Son transformadores rurales y, en estos casos, necesitamos instalar uno para cada vivienda.
Es totalmente diferente a lo que sucede en las ciudades. En las zonas urbanas uno coloca un transformador más grande que abastece a todo un barrio y, con apenas cien metros de tendido, puede conectar a veinte personas. En el campo, en cambio, podemos tener que hacer quince kilómetros de línea para llegar a una sola familia. Eso implica otros costos y una inversión mucho mayor por cada conexión.
Sin embargo, lo importante es poder darle a la gente que vive en el campo la posibilidad de contar con electricidad y mejorar sus condiciones de vida. También significa brindarles más oportunidades para desarrollar sus actividades cotidianas y permitir que las familias puedan permanecer en sus lugares de origen. La idea es que quienes viven y trabajan en el campo tengan acceso a un servicio esencial, sin que la falta de electricidad se convierta en un impedimento para seguir viviendo ahí.
¿Qué proyectos de rutas y caminos provinciales están en marcha?
El más importante es la Ruta del Impenetrable, una ruta en la que no se trabaja desde hace dieciséis años. Cuando hablo de la Ruta del Impenetrable, me refiero al acceso a toda la región noroeste de la provincia, al Impenetrable chaqueño. La última vez que se hizo una obra vial en ese sector fue hace muchos años. Cuando hablo de ruta, me refiero principalmente a los accesos a las distintas localidades de la región.
Nosotros, por nuestra actividad, vamos mucho hacia el Impenetrable y sabemos lo que sucede cuando te agarra la lluvia, no salís por varios días. Esto representa una dificultad enorme para la gente que vive ahí, porque lo mismo puede pasar con una ambulancia o con cualquier otro vehículo que necesite ingresar o salir de la zona. Son localidades que están totalmente aisladas, en medio del monte chaqueño, algunas de ellas importantes, con alrededor de cincuenta mil habitantes, muchos de los cuales tienen población aborigen.
La ruta más importante es justamente la Ruta del Impenetrable, la Ruta 9, que después de dieciséis años el Gobierno del Chaco está ampliando, en este caso desde Miraflores hasta Las Hacheras. Durante el gobierno de Ángel Rozas, la ruta se había extendido desde la localidad de Castelli hasta Miraflores, pero después de esa intervención no se volvió a trabajar en ese tramo. Por eso, avanzar con esta obra es fundamental para mejorar la conectividad y facilitar el acceso a las localidades de toda esa región.
Otra ruta muy importante es la Ruta Provincial 13, financiada por un banco multilateral, Fonplata. Se trata de una obra en el sur de la provincia que va a unir Villa Ángela con la Ruta Nacional 11. Esta última permite acceder a los puertos de Barranqueras y Las Palmas, además de conectar con la provincia de Santa Fe. De esta manera, la nueva traza permitirá mejorar la vinculación entre distintas zonas productivas y los principales corredores de transporte.
Hoy por hoy, toda el área más productiva de la provincia del Chaco, que sin duda es el sudoeste, tiene que pasar por la localidad de Sáenz Peña para luego dirigirse hacia Resistencia y de ahí continuar con la distribución de la producción. Esto genera una concentración del tránsito en determinados corredores y condiciona la circulación de las cargas.
Con la Ruta Provincial 13, que va a unir la Ruta Nacional 11 con la Ruta Nacional 89, hacia Villa Ángela, estaríamos conectando una región sumamente importante de la provincia. La obra permitirá mejorar la circulación, facilitar el traslado de la producción y fortalecer la conexión entre las localidades del interior chaqueño y los accesos a los puertos.
¿Están realizando obras para prevenir las inundaciones, que van a estar afectado por la lluvia este año?
Empezamos a trabajar en marzo de este año, cuando tuvimos los primeros informes sobre el fenómeno de El Niño. A partir de esa información, comenzamos con las tareas de limpieza de canales, un trabajo que también hacía falta desde hacía muchísimo tiempo. Había canales que tenían árboles, por lo que era necesario intervenir para mejorar el escurrimiento del agua y evitar que la acumulación de vegetación dificultara su circulación.
Venimos trabajando en toda la provincia, sobre todo aquí, en el área metropolitana del Chaco, porque es una zona costera y particularmente vulnerable a las inundaciones. Además de la limpieza de los canales, estamos equipando con bombas a la Administración Provincial del Agua. Son trabajos que venimos realizando desde hace varios meses y con mucha antelación, teniendo en cuenta los informes y las previsiones sobre las condiciones climáticas.
Geográficamente, nosotros estamos complicados en ese sentido. Las ciudades de Resistencia, Barranqueras y Fontana se encuentran en un valle de inundación del río Paraná, lo que representa una dificultad adicional frente a las lluvias intensas y las posibles crecidas. Si el fenómeno se presenta con la severidad que se prevé, vamos a tener inconvenientes, pero estamos trabajando para estar preparados.
También estamos trabajando de manera coordinada con el Consejo Federal de Inversiones (CFI), junto con las provincias de Santa Fe y Santiago del Estero, en la región de los Bajos Submeridionales. Se trata de la zona más baja de la provincia del Chaco, hacia donde se dirige naturalmente el escurrimiento del agua. Por eso, estamos interviniendo en los canales y avanzando en las obras que consideramos necesarias para favorecer el drenaje y mejorar el manejo del agua en esa región.
La idea es anticiparnos a las posibles complicaciones y continuar con los trabajos de mantenimiento tanto en el área metropolitana como en los sectores de la provincia que presentan mayores dificultades.
¿Tienen proyectos para acompañar el desarrollo productivo de la provincia en la actividad agroindustrial, transporte, cargas?
El proyecto más importante es que acabamos de habilitar el puerto de Las Palmas, donde la idea es movilizar gran parte de la producción de la provincia a través de los puertos. Buscamos fortalecer el transporte fluvial como una alternativa para trasladar las cargas y acompañar el desarrollo de la actividad productiva chaqueña.
Tenemos un problema con el puerto de Barranqueras, que es nuestro puerto insignia y el más tradicional de la provincia. Allí, junto al puerto, tenemos la Junta de Granos, que también administra la provincia. Para poder aprovechar mejor esa infraestructura, necesitamos realizar un dragado del riacho que permita el ingreso de las barcazas y facilite la salida de la producción.
Actualmente, tenemos varios proyectos para tratar de conseguir el financiamiento necesario para llevar adelante ese dragado. Es una intervención importante para mejorar las condiciones de navegación, permitir que las barcazas puedan operar y fortalecer la logística vinculada con el traslado de las cargas. Esto es, quizás, lo más importante que tenemos previsto en materia portuaria.
Después, obviamente, están los caminos rurales, en los que estamos apostando mucho. La verdad es que el Chaco tiene una producción importante, pero necesita infraestructura que acompañe ese desarrollo. Contar con caminos rurales en condiciones es fundamental para que los productores puedan sacar su producción, trasladar sus cargas y conectarse con los centros de comercialización y distribución.
Por eso, consideramos que tanto el desarrollo de los puertos como el mejoramiento de los caminos rurales son aspectos centrales para acompañar la actividad productiva de la provincia.
¿Cuáles son las metas concretas del ministerio para los próximos dos años?
Bueno, claramente, vamos a seguir esta línea que nos fijó el gobernador: que la obra esté destinada, en principio, a mejorar la vida de la gente. Cuando hablaba de obras destinadas a la salud, a la educación y a la electrificación rural, me refería a programas que están directamente orientados a atender las necesidades de la población en momentos tan complejos.
Por ejemplo, estamos muy avanzados con dos proyectos muy importantes. Uno es para el área metropolitana: un tercer acceso. La ciudad capital tiene solamente dos accesos, uno hacia Corrientes y otro hacia las rutas que llevan al interior. Es muy complejo para una ciudad capital contar solamente con dos accesos.
Entonces, ya terminamos el proyecto y avanzamos ante Fonplata, un banco multilateral, para conseguir el financiamiento de un tercer acceso que contempla la construcción de tres puentes. Aquí está el río Negro, que hay que cruzar, y el río que atraviesa la ciudad cuenta con tres puentes. Con este proyecto vamos a tener otro acceso muy importante, que también hace a la seguridad, porque hoy por hoy ni siquiera una ambulancia puede entrar o salir rápidamente de la ciudad, ya que está todo colapsado.
El otro proyecto tiene que ver con un plan director de cloacas para Sáenz Peña, la segunda localidad más importante de la provincia del Chaco. También estamos trabajando en el financiamiento y esperando que nos lo aprueben. Creo que ya tenemos el proyecto aprobado en Fonplata y estamos comenzando a trabajar en las cuestiones técnicas para poder realizarlo a principios del año que viene.
Estoy hablando del tercer acceso al área metropolitana y del plan director de cloacas de la localidad de Sáenz Peña.
¿De cuánto es el presupuesto que tienen destinado para todas estas obras?
En principio tenemos un presupuesto de 200 mil millones más estos proyectos que son por fuera del presupuesto. Por ejemplo, el proyecto del tercer acceso tiene un costo de 60 millones de dólares. La primera etapa del plan director de cloacas de la localidad de Sáenz Peña tiene un presupuesto de 32 millones de dólares y así sucesivamente.
¿Cómo se financian?
Nos financiamos con presupuesto propio y con este periodo de financiamiento externo, donde obviamente la provincia sale de garante.
Por MÓNICA ARROYO



