En los últimos años, la marca brasileña Armac viene ampliando operaciones en los sectores de la agroindustria, la minería y la construcción de infraestructuras, con nuevos contratos de alquiler para las líneas de máquinas amarillas y camiones: llegó a aumentar su personal en un 25% y hasta un 45% la cantidad de equipos pesados en operación, en tanto que un informe del Itaú BBA mantuvo su recomendación de “outperform” (rendimiento superior a la media del mercado) para la acción de Armac.
Ahora, según confirmó Fabio Yoshikawa Rotondano, el Gerente de Nuevos Negocios de la compañía, con la intención de “diversificar riesgos» Armac anuncia su expansión internacional, incluyendo la Argentina.
¿Cuál es el objetivo estratégico detrás de la decisión de instalarse en la Argentina específicamente para la venta de equipos usados en este 2026?
Armac mantiene a Brasil como foco principal, con 18 tiendas físicas operativas y planes para abrir 14 sucursales más hasta fines de 2026, consolidando nuestro liderazgo en el mercado de máquinas seminuevas.
Nuestra expansión internacional –incluyendo Argentina– busca diversificar riesgos y estabilizar ingresos, explorando un sector aún muy informal y fragmentado.
Como empresa cotizada en Bolsa, traemos confiabilidad, estructura robusta e historial completo de mantenimiento, diferenciales inexplorados que atienden la real necesidad de los clientes argentinos por opciones accesibles y confiables.
La proximidad logística con nuestras tiendas cerca de la frontera facilita esta entrada natural, ofreciendo a clientes finales y revendedores locales más opciones sin alterar el mercado establecido.
¿Cómo evalúan el estado actual del parque de maquinaria pesada en la Argentina y qué oportunidades detectaron para introducir equipos usados con respaldo garantizado?
El mercado argentino de maquinaria pesada es similar al brasileño, con oportunidades en todos los sectores, especialmente en infraestructura, minería y agricultura. Esta similitud nos da tranquilidad para atender bien a los clientes locales.
Como se mencionó previamente, traemos confiabilidad y estructura robusta cercana a la frontera, en un contexto donde las opciones confiables de máquinas usadas y seminuevas son limitadas.
Armac cuenta con una flota de locación con 14.000 activos, ofreciendo diversos niveles de precio y calidad, con amplia diversidad de marcas. Esta robustez, constancia y variedad genera gran valor para el mercado local.
¿En qué industrias argentinas ven mayor potencial de rotación para equipos usados: minería, construcción vial, agroindustria o sector energético?
Por la similitud con el mercado brasileño, vemos mayor potencial en agricultura y construcción vial, sectores que se beneficiarán más de nuestras opciones.
Nuestra diversidad de catálogo, cubre todos los sectores: desde minería de alta productividad (máquinas de 1-2 años de uso) hasta empresas emergentes que priorizan baja inversión inicial y retorno rápido, con amplia gama de marcas en distintos niveles de utilización y precios.
Una de las barreras del usado es la confianza. ¿Qué procesos de certificación y mantenimiento aplican a las máquinas, antes de ponerlas a la venta, para asegurar que estén listas para trabajar «llave en mano»?
La mayoría de nuestra flota de alquiler es mantenida directamente por Armac, con registros completos en nuestro sistema que garantizan el cumplimiento al día.
Para la venta, inspeccionamos el 100% de los activos disponibles, generando un reporte detallado con fotos e información de todos los sistemas, ofreciendo total claridad sobre el estado de la máquina. Esto asegura confiabilidad y respaldo técnico, permitiendo una operación ‘llave en mano» inmediata para clientes finales y revendedores locales.
En un mercado competitivo, ¿cuál será el diferencial de Armac frente a los concesionarios locales tradicionales que también operan con unidades usadas?
No vemos a los concesionarios locales tradicionales como competidores directos, sino como potenciales clientes o aliados en esta expansión.
Nuestro diferencial radica frente al mercado informal y muchas veces no regulado: ofrecemos máquinas familiares al mercado argentino, del mismo origen que las comercializadas por revendedores locales de nuevas, con piezas de reposición accesibles vía esos mismos revendedores. Esto complementa las opciones existentes, atendiendo a clientes que buscan respaldo completo con menor inversión inicial.
Entendiendo las dificultades de acceso al crédito en la región, ¿tienen previsto ofrecer planes de financiación propia o convenios bancarios para facilitar la adquisición de estas flotas?
En Brasil ya ofrecemos múltiples opciones de financiación y pagos con tarjeta de crédito. Para nuestra entrada inicial en Argentina, contamos con carta de crédito internacional: el cliente financia directamente con bancos locales argentinos, y Armac recibe en Brasil. Hay todavía mucha oportunidad para socios locales, que nos apoyen con crédito regional y faciliten el acceso a clientes finales.
¿Dónde estará ubicado su centro de operaciones principal y cómo planean cubrir la logística de entrega en un territorio tan extenso como el argentino?
Nuestro taller central está en Vargem Grande Paulista (San Pablo, Brasil), pero ya trabajamos con operaciones descentralizadas, con más de 1.000 técnicos, talleres y tiendas distribuidas por el país. Para ventas de seminuevos en Argentina, iniciaremos con estructura comercial en nuestra oficina en San Pablo, utilizando nuestras tiendas físicas del sur de Brasil como hubs de distribución (4 en funcionamiento actualmente y con planes para 2 más adicionales en la región). Esta proximidad logística asegura entregas eficientes y soporte accesible para el territorio argentino.
En Brasil, Armac es referente en Asset Sharing (alquiler y gestión). ¿Es la venta de usados el primer paso para luego introducir su modelo de alquiler y outsourcing de flotas en el país?
Por ahora, esto no forma parte de nuestros planes. En Brasil aún hay mucha oportunidad por explorar en nuestro modelo principal. La complejidad de una operación completa de alquiler en Argentina la dejamos para un futuro más distante, priorizando la venta de seminuevos como entrada inicial.
¿Cree que la entrada de un actor regional de su envergadura afectará los valores de reventa y la disponibilidad de equipos en el mercado de la construcción argentino?
Vemos esta entrada con buenos ojos para el mercado. La informalidad actual genera estigma y percepción de riesgo, fomentando pulverización (muchos vendedores de bajo volumen) y depreciación de activos (máquinas de bajo valor, muy utilizadas y en malas condiciones). Un actor consolidado y robusto trae profesionalismo, revalorizando vendedores confiables, alejando oportunistas y dando mayor confianza a los clientes. Queremos transformar el modelo actual positivamente, ofreciendo oportunidades a inversores que buscan menor riesgo con respaldo sólido.




