Después de una pausa en la que conocimos una faceta casi romántica del BIM, a través de su aplicación en la puesta en valor de nuestro patrimonio histórico, hoy vuelvo sobre uno de los conceptos que ha aparecido en artículos anteriores (leer artículo #3, «Del modelo 3D a la gestión centralizada de la información»): la información de los elementos que componen un modelo BIM.
Al igual que lo que sucede con un activo físico, un modelo BIM se compone de elementos capaces de recibir la información equivalente a sus homólogos reales. Estos elementos digitales, conocidos como objetos o familias BIM, ofrecen datos que pueden ser gestionados. Esta capacidad del elemento digital de poseer y brindar información beneficia no solo a desarrolladores y usuarios del modelo, sino también a proveedores y fabricantes de los insumos físicos del activo.
Para entender este universo de información y posibilidades, he invitado a Cristobal Bernal, Arquitecto especializado en BIM, con experiencia internacional en proyectos arquitectónicos en México, Estados Unidos, Reino Unido y España; más de 15 años de experiencia como BIM Manager, especialista en flujos de trabajo con Revit y coordinador de contenido BIM. Fundador de BIM GYM, plataforma de e-learning sobre las implicaciones de BIM en la construcción; y, especialmente para el tema que abordaremos hoy, fundador de Bimetica, donde desarrolla procesos y coordina el desarrollo de objetos y bibliotecas BIM.
¿Qué es un objeto o familia BIM?
A nivel general, prefiero hablar de contenido BIM, ya que abarca todo tipo de información configurada para el ámbito BIM. Esto puede incluir configuraciones, atributos, elementos y el propio formato IFC*, que estructura o compartimenta los diferentes elementos de la construcción —como un muro, un suelo, una puerta, una habitación o incluso el proyecto completo— y les atribuye información. Cuando hablamos de objetos o familias BIM, en cambio, entramos en definiciones propias de cada software, como Revit o Archicad. Ahora bien, si aterrizamos la definición de objeto o familia BIM, podemos decir que es la representación virtual de un producto de la construcción. En definitiva, un objeto BIM deja de ser un dibujo para convertirse en un contenedor de información.
¿Qué información puede contener un objeto BIM?
Puede contener toda la información que nosotros como arquitectos, diseñadores, constructores o ingenieros podamos atribuirle. Es un contenedor bastante amplio al que le podemos incorporar información cuando sea necesario.
Esa información puede incluir una descripción del producto, su ubicación dentro del proyecto, datos de prescripción, características técnicas, instalación, mantenimiento, sostenibilidad o desmontaje. No toda esa información se utiliza en un mismo momento, sino a lo largo de las distintas etapas del proyecto.
Ese es uno de los errores más frecuentes: pensar únicamente en la información que necesito para cumplir mi objetivo de trabajo. El BIM es colaborativo y busca que la información pueda seguir acompañando al activo durante todo su ciclo de vida, hasta llegar al famoso gemelo digital*.
En Bimetica, pensando en este tipo de situación, hemos producido el Estándar GDO-BIM* que contempla los parámetros necesarios para todo el ciclo de vida de un producto en un proyecto BIM, y a la vez estando alineado con el IFC y los estándares ISO 19650*.
¿Qué potencial tiene este contenedor de información en el ciclo de vida de un proyecto?
Creo que esto es una evolución de la práctica profesional. A mí me formaron en producir un proyecto, quizás en construirlo, y una vez construido me olvidaba, era un proyecto cerrado o terminado. Pero el hecho de que yo haya cerrado mi proyecto no quiere decir que este edificio o esta construcción deje de existir, y que quizás el cliente el día de mañana diga, «Bueno, ahora lo quiero mantener.»
Al cliente le tocaría volver a reproducir todo mi trabajo para poder utilizarlo para otros fines, y una vía que unifica todo esto es el famoso entorno BIM, que con la correcta metodología, produce archivos digitales que acompañan al edificio real como una copia maestra del mismo. De esta manera hay mucha más fiabilidad, para la seguridad de mi trabajo y la del cliente, en caso que le sucediera algo al edificio, el cual sigue teniendo vida.
ORGANIZAR, UNIFICAR Y CENTRALIZAR LA INFORMACIÓN
Claro, estás organizando mucho más tu manera de trabajar y también terminas presentando un proyecto organizado, coordinado, y documentado a tu cliente. Estás proyectando no solamente pensando en las tres dimensiones, sino en los metadatos*, lo cual nos permite incluir la información o las intenciones detrás de la información dada, por ejemplo, a un muro.
La idea de esto es pasar de un mero dibujo, que todos sabemos dibujar, a saber, proyectar.
¿Cuál es el punto de partida para desarrollar la propia biblioteca BIM?
Hablando de objetos de fabricantes, lo primero a hacer es organizar tu casa, los datos, saber exactamente qué tienes: archivos PDF, informes en Word, página web, textos descriptivos y de marketing. Estos son diferentes formatos de información que rara vez suelen estar compilados en una sola base de datos, o en algo tan sencillo como un solo Excel. Identificados y recopilados estos datos, se los debe estructurar para pasar a su digitalización.
Lo segundo es elegir el formato o cómo se quiere trabajar dentro del entorno BIM, y aquí es donde digo que aparece el software, hablando de las familias.
Lo tercero es el mantenimiento de esta biblioteca BIM*. Las bibliotecas BIM son vivas. No es algo que se hace una vez y uno se olvida de ello, tienen que seguir el mismo ciclo de vida de los productos. Así como todos los fabricantes se preocupan de actualizar el catálogo de sus productos cada año, porque hay cambios (precio, nomenclaturas, gama de colores, etc.), pues también se debe mirar con el mismo cariño la biblioteca BIM, actualizando los datos y las características de los archivos/productos que tiene digitalizados.
¿Qué beneficios puede obtener una empresa fabricante de productos de la construcción al desarrollar su propia biblioteca BIM?
Existen dos ramas de beneficios: el marketing y la prescripción. Dentro de la rama del marketing se despliegan varios beneficios, como el hecho de poder comunicar nuevos productos, informar a los potenciales clientes sobre por qué tu producto es mejor, y las características adicionales que ofrece.
Con la prescripción me refiero a cómo convierto ese potencial cliente en un cliente: ¿Cómo puedo yo realmente facilitarle la vida para que me compre? ¿Qué información necesito aportarle para asegurarme una venta y/o saber cuánto le estoy vendiendo?
En definitiva, tener una biblioteca BIM propia es un atajo directo al cliente. Porque el proyectista lo incorpora directamente a su proyecto, lo computa y lo cotiza. Una biblioteca BIM moderniza la dinámica de poder producir un catálogo de productos, y como BIM es inclusivo, las empresas fabricantes realmente tienen un trabajo que aportar, y una manera de comunicarse también dentro de este entorno. Esto gracias a las famosas bibliotecas BIM.
¿Con qué desafíos se encuentra quien decide desarrollar la propia biblioteca BIM en Argentina?
En Argentina se trabaja muchísimo con Revit y un pequeño porcentaje con Archicad, lo que impone lógicas de construcción que no son las propias. Revit, al ser adquirido por Autodesk en Estados Unidos, piensa como un americano. Como ejemplo: con medidas predeterminadas de puertas y ventanas, y si quieres algo fuera de eso, ya te complicas más la vida. En Argentina, sin embargo, si quieres una ventana con una altura media fuera de lo común, la puedes hacer, pero el software no está condicionado para eso. Entonces, este es el primer desafío, el tratar de aterrizar la idiosincrasia constructiva que se tiene en Argentina y aplicarla al software, al menos dentro de lo posible. Para el desarrollo de contenido BIM, siempre tenemos que apuntar hacia el mayor común denominador, porque ¿de qué me sirve romper una regla para tres personas, si dejo a 800 fuera? ¿O de qué me sirve inventar algo que solamente lo puedo utilizar yo con mi equipo de la oficina? Entonces, aquí hay que buscar realmente lo que va a funcionar para la mayor parte de los profesionales.
Para el desarrollo de la Biblioteca BIM de Camarco (desarrollo hecho por Bimetica en conjunto con los arquitectos Santiago Lubian, Gastón Altizio y Juan Vicente Pantín) partimos desde esas preguntas, y fue una etapa clave que nos permitió decidir cómo se debían de programar las familias, qué información podían tener, y también cómo hacerlas accesibles a los profesionales argentinos.
Actualmente Bimetica tiene un convenio con Camarco para impulsar el desarrollo de contenido BIM en Argentina.
Empresas fabricantes argentinas a las que ya les hemos desarrollado su propia biblioteca BIM son, Aluar, Ferrum, FV, Later-Cer y Longvie.
¿Qué mensaje te gustaría dar a aquellos fabricantes nacionales que aún no han desarrollado su propio catálogo de objetos BIM?
Que estamos desde hace poco más de 10 años atravesando un proceso de digitalización, y que este proceso no se va a detener. Y así como hoy en día ya no se cuestiona que una empresa tenga una página web, dentro de la industria de la construcción cada vez se va a exigir más poder trabajar en un ámbito digital, y hay que estar preparado para eso. Aterrizándolo aún más hacia empresas fabricantes dentro de la industria de la construcción, el hecho de no poder participar de una manera digital es perder mercado o perder competitividad. También me gustaría añadir un consejo para aquellos que quieran desarrollar la propia biblioteca BIM, y que tratamos mucho con nuestros clientes al inicio: Para empezar, se debe tener claro el por qué y el cómo, para no invertir esfuerzo y dinero en algo que al final termine siendo inutilizable.
Los fabricantes de productos de Argentina ahora tienen una oportunidad de oro, para poder dar un salto al BIM. El acuerdo entre Bimetica y Camarco, tiene como finalidad potenciar a la industria de la construcción en los procesos de digitalización, destacando la posibilidad de que el fabricante pueda digitalizar uno de sus productos sin coste económico y tener una presencia en la Biblioteca BIM Argentina. En el caso de que tengan interés, se pueden poner en contacto con el departamento técnico y le podremos ayudar a que participen inicialmente en la Biblioteca BIM Argentina.
A LOS LECTORES BIM
Hoy tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano lo que es un componente BIM, el valor que brinda a la gestión de nuestros activos, y el potencial vínculo que traza entre los actores del ecosistema BIM y los proveedores y fabricantes de insumos de la construcción.
Artículo a artículo vemos un universo de posibilidades que se abre frente a nosotros y que lentamente comenzamos a navegar juntos.
Los invito a leer el Glosario para encontrar algunas definiciones, y a darnos feedback, escribiéndonos a contenido@elcoeditores.com indicando en el asunto “BIM Lector”. Gracias por acompañarnos y nos reencontramos en nuestro próximo artículo.
GLOSARIO
● IFC (Industry Foundation Classes): Estándar abierto e internacional que permite intercambiar modelos e información BIM entre distintos programas, favoreciendo la interoperabilidad y la colaboración entre todos los actores de un proyecto.
● Gemelo Digital (Digital Twin): Representación virtual dinámica de un activo físico que permite simular, predecir y optimizar su comportamiento y mantenimiento en tiempo real.
● Estándar GDO-BIM: Estándar desarrollado por BIMETICA para la creación de objetos BIM, orientado a organizar y estructurar la información de manera consistente, facilitando su uso por proyectistas, fabricantes y demás actores de la industria.
● ISO 19650: Norma internacional que establece los principios para la gestión de la información durante todo el ciclo de vida de un activo construido mediante la metodología BIM, promoviendo procesos colaborativos y una información confiable.
● Metadatos: Información asociada a un elemento BIM que describe sus características, propiedades y comportamiento, permitiendo clasificarlo, buscarlo, analizarlo y utilizarlo en distintas etapas del proyecto.
● Biblioteca BIM: Conjunto organizado de familias y objetos BIM que reúne la información digital de los productos de una empresa, facilitando su utilización, actualización y mantenimiento a lo largo del tiempo.
Por ARQ. DENISE KRISZTAL – IMPLEMENTADORA BIM



