El Constructor dialogó con Juan Francisco Barbieri, Director de Estrategia de la firma Barbieri. El empresario nos cuenta los principales desafíos y su visión sobre la construcción industrializada.
¿Cómo evalúan hoy la demanda de sistemas de construcción en seco y Steel Frame en Argentina?
Hoy la construcción en seco y el Steel Frame dejaron de ser una alternativa para convertirse en una solución cada vez más consolidada dentro de la industria. En un contexto donde el control de costos y de tiempos de ejecución son determinantes, desarrolladores, empresas y profesionales de la construcción priorizan sistemas que aporten previsibilidad, eficiencia y calidad. La industrialización permite reducir plazos de obra, optimizar recursos y mitigar el impacto de variables económicas como la inflación y el costo financiero.
Frente a márgenes cada vez más finos en los proyectos, ¿cómo está respondiendo el mercado argentino ante la necesidad de optimizar costos financieros y plazos de ejecución mediante la construcción industrializada?
Hoy el desafío ya no es elegir un sistema constructivo, sino cómo planificar proyectos con mayor nivel de definición desde las etapas iniciales. La industrialización permite reducir tiempos de obra, optimizar recursos y minimizar costos indirectos, aspectos clave cuando los márgenes son cada vez más ajustados. En ese escenario, el desafío es acompañar al mercado con soluciones, capacitación y una cadena de valor preparada para responder a esa demanda.
Tradicionalmente, la construcción en Argentina estuvo muy ligada a la obra húmeda. ¿Qué cambios están observando en la adopción técnica por parte de los desarrolladores y los estudios de arquitectura en los últimos años?
En los últimos años vimos un cambio en la forma en que arquitectos/as y desarrolladores incorporan la construcción industrializada a sus proyectos. Si antes el Steel Frame se evaluaba como una alternativa para casos puntuales, hoy es cada vez más habitual proyectar considerando la construcción industrializada como parte de la estrategia de diseño.
Este cambio está impulsado, en gran medida, por una nueva generación de profesionales que ya conoce el sistema, confía en su desempeño y prioriza los beneficios como la eficiencia, la calidad, la velocidad de ejecución y la sustentabilidad.
Además, crece el interés por la construcción híbrida, donde el Steel Frame se integra con otros sistemas constructivos para aprovechar las ventajas de cada uno. Esa flexibilidad permite adaptar la solución a las necesidades específicas de cada proyecto, ampliando las posibilidades de diseño sin resignar productividad ni calidad.
Barbieri no solo provee perfiles, sino que impulsa todo un ecosistema de construcción en seco. ¿Cómo se articula hoy la ingeniería de detalle y el soporte técnico con las constructoras para asegurar que el diseño se traduzca eficientemente en la obra?
En Barbieri entendemos que el éxito de un proyecto no depende únicamente de la calidad de los materiales, sino de todo el acompañamiento técnico que hay detrás. Por eso, más que comercializar productos, trabajamos con soluciones integrales que acompañan el proyecto desde las etapas iniciales hasta la ejecución de la obra.
En ese proceso, la ingeniería de detalle cumple un rol fundamental. A través de nuestra consultora especializada consulsteel, optimizamos el proyecto antes de que comience, definiendo soluciones constructivas, verificando encuentros, cuantificando materiales y generando documentación técnica precisa y confiable. Esto permite anticipar desafíos, reducir errores, minimizar desperdicios y darle al constructor mayor previsibilidad durante la ejecución.
Este trabajo se complementa con la asistencia técnica en obra y una red de distribución especializada, que garantiza no sólo la disponibilidad de los materiales, sino también el asesoramiento necesario en cada etapa del proyecto. El objetivo es que quien construye cuente con un respaldo permanente, desde el comienzo para ejecutar con mayor eficiencia, calidad y confianza.
En un contexto global y local donde la eficiencia energética y la resiliencia climática ganan terreno, ¿qué rol estratégico juega el Steel Frame en la reducción de la huella de carbono y el consumo operativo de los edificios?
La eficiencia energética dejó de ser un diferencial para convertirse en un requisito cada vez más relevante en la construcción. En ese contexto, el Steel Frame aporta ventajas concretas tanto desde el punto de vista ambiental como del desempeño de las obras.
El Steel Frame otorga altos niveles de aislación térmica, lo que mejora significativamente la envolvente del edificio y puede reducir hasta un 60% el consumo de energía destinado a climatización. Esto no sólo disminuye la huella de carbono durante la vida útil de la construcción, sino que también representa un ahorro económico para el usuario, especialmente en un contexto de mayores costos energéticos.
A su vez, el sistema ofrece una gran flexibilidad estructural, lo que le permite responder de manera eficiente frente a distintas condiciones climáticas y geográficas, como zonas sísmicas, vientos intensos o regiones con alta amplitud térmica. Esa capacidad de adaptación, sumada a la precisión de un sistema industrializado y al uso eficiente de los materiales, lo convierte en una solución preparada para responder a los desafíos actuales y futuros de la construcción.
El acero es un material altamente reciclable. ¿Cómo integran la economía circular en los procesos productivos de Barbieri y qué nivel de exigencia perciben por parte de las constructoras respecto a la trazabilidad ambiental de los materiales?
El acero es uno de los materiales con mayor desempeño en términos de economía circular, ya que es 100% reciclable y puede reincorporarse al ciclo productivo sin perder sus propiedades. Esa característica lo convierte en un insumo estratégico para una construcción más sostenible y eficiente.
En Barbieri entendemos que la sustentabilidad no depende únicamente de la materia prima, sino también de cómo se gestiona. Por eso, desarrollamos y publicamos las Declaraciones Ambientales de Producto (EPD) de nuestra línea de perfiles de perfiles de acero galvanizado Drywall Plus y Steel Frame, alineadas con estándares internacionales. Estas declaraciones son verificadas por terceros y permiten a nuestra cadena de valor, acceder a datos objetivos sobre el desempeño ambiental de nuestros productos. Además, nuestro plan Habitar 2030 también estructura nuestra gestión ambiental, guiando la transición hacia un modelo de producción más eficiente, circular y responsable con los recursos.
En cuanto al mercado, hace algunos años este tipo de requerimientos provenía principalmente de desarrolladores y corporaciones internacionales que debían cumplir con certificaciones como LEED o EDGE. Hoy vemos que esa tendencia comienza a extenderse al mercado local: cada vez más constructoras solicitan información vinculada a la trazabilidad ambiental de los materiales y, en particular, Declaraciones Ambientales de Producto (EPD), para fortalecer la sostenibilidad de sus propios proyectos.
Creemos que esta evolución es una señal de madurez del sector, donde ya no sólo se evalúa el desempeño técnico o económico de un material, sino también su impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida.
La digitalización está transformando los procesos de obra. ¿De qué manera están incorporando metodologías como BIM (Building Information Modeling) para interactuar con los profesionales del sector y optimizar los cómputos de materiales?
La digitalización es muy importante para la construcción industrializada porque permite trasladar gran parte de las decisiones y verificaciones a la etapa de diseño. Metodologías como BIM hacen posible detectar interferencias, optimizar soluciones constructivas y resolver potenciales inconvenientes antes de que lleguen a la obra, reduciendo costos, tiempos y retrabajos.
En Barbieri impulsamos ese enfoque poniendo a disposición de arquitectos/as, proyectistas e ingenieros/as nuestra Biblioteca BIM gratuita con nuestros perfiles reales, para que puedan diseñar y modelar sus proyectos con información precisa desde las primeras etapas.
Además, a través de consulsteel trabajamos con herramientas BIM desde hace muchos años, integrándonos al proceso de diseño de cada cliente y aprovechando todas las ventajas que ofrece esta metodología para optimizar los proyectos. Esto nos permite realizar cómputos más precisos, mejorar la coordinación entre disciplinas y generar documentación técnica confiable, facilitando una ejecución más eficiente y previsible en obra.
Más allá de los vaivenes económicos, ¿cuáles identifican hoy como los principales desafíos para el crecimiento del sector constructor en el país, especialmente en lo que respecta a la capacitación de la mano de obra y la estandarización normativa?
Más allá del contexto económico, el principal desafío sigue siendo contar con mayor mano de obra calificada para acompañar el crecimiento de la construcción. Por eso, desde Barbieri impulsamos la ruta de capacitación, y este año lanzamos la Academia consulsteel, que busca formar a los profesionales que demanda la industria.
Otro aspecto clave es avanzar hacia una mayor estandarización normativa. Hoy la implementación y aprobación de proyectos depende en muchos casos de los criterios de cada municipio, lo que puede demorar la adopción de sistemas constructivos que ya cuentan con respaldo técnico y buenos resultados en distintas provincias.
Mirando hacia los próximos años, ¿qué tendencias van a consolidar la evolución de la vivienda y la arquitectura comercial en la región, y qué rol planea ocupar Barbieri en esa transición hacia una construcción más limpia e industrializada?
Creemos que la construcción avanzará hacia modelos cada vez más eficientes, impulsados por la necesidad de reducir tiempos, optimizar recursos y mejorar el desempeño de los edificios. Al mismo tiempo, habrá una mayor exigencia en materia de eficiencia energética, con viviendas que incorporen estándares y certificaciones cada vez más relevantes para el mercado.
En ese escenario, desde Barbieri buscamos impulsar esa transformación, no sólo a través de soluciones constructivas, sino también mediante innovación, capacitación y acompañamiento técnico. Nuestro propósito está orientado a generar un impacto positivo desde lo económico, lo social y lo ambiental, contribuyendo al desarrollo de una construcción más eficiente, sostenible e industrializada.



