En 2026, la capital fueguina transita un período clave de mejoras con un plan de obras viales. Durante los últimos meses de 2025, y en los que van de este año, su municipio puso en marcha con fondos propios una serie de intervenciones en su casco urbano, así como en algunas de sus principales arterias.
De esta manera, tareas de repavimentación en sectores degradados, la ampliación de avenidas estratégicas y la concreción de un proyecto muy esperado (la ampliación del Paseo Costero sobre la avenida Perito Moreno), con distintas etapas de desarrollo, buscan mejorar la circulación, consolidar distintos corredores productivos y reforzar la seguridad en el tránsito en gran parte de la ciudad.
Según detalla Carolina Yutrovic, secretaria de Planificación e Inversión Pública de Ushuaia, “se está encarando este programa de trabajos en la zona céntrica, en el puerto y la Casa de Gobierno, que son las áreas de mayor movimiento, donde se concentran el tránsito de las actividades turística, comercial e institucional. Reuniendo todos los sectores, el avance de obra llega a un promedio del 70%, sumándose las tareas de asfaltado con hormigón que lleva más tiempo de fraguado. Sólo aquí se han invertido casi $1900 millones”.
Por otra parte, se suma una de las más importantes -y esperada- como la ampliación y repavimentación del Paseo Costero. Sobre la avenida que lleva el nombre del geógrafo argentino que tuvo un rol decisivo en el litigio limítrofe con Chile, en el tramo que va desde Yaganes hasta el Parque Industrial, se pusieron en marcha los trabajos financiados con recursos no reembolsables del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP Fueguina). Su remodelación permitirá ampliar esta vía a cuatro carriles, en aproximadamente 2,7 km de distancia, consolidándola como un corredor continuo entre el casco urbano y el sector industrial. El presupuesto previsto asciende a $6960 millones, con desembolsos escalonados según los avances que se fueron cumpliendo, así como los controles técnicos y de auditoría externos. “Este convenio nos permite garantizar una obra significativa para la ciudad, con financiamiento asegurado, previsibilidad y controles transparentes, aun en un contexto nacional complejo”, señaló en su momento el intendente Walter Vuoto tras la firma del acuerdo con la presidenta del FAMP Fueguina, Noelia Ruiz. Una obra que no sólo mejorará la conectividad, sino que también dinamizará la circulación urbana generando mejores condiciones para el tránsito pesado y la vinculación entre los barrios y los polos industriales.
En el fin del mundo
En febrero pasado, el Concejo Deliberante local aprobó esta agenda de intervenciones viales, entre las que se incluye el reacondicionamiento de la calle Los Ñires, una vía que es utilizada tanto por los vecinos como por quienes acceden a las urbanizaciones más próximas. El proyecto comprende una extensión de aproximadamente 3 km, tarea que permitirá extender la carpeta asfáltica en un sector que actualmente no cuenta con pavimento. Yutrovic comenta: “será financiada mediante contribución por mejora. Es decir, el 80% de los fondos serán aportados por los frentistas y usuarios que residan en la zona, y el 20% restante por el municipio, en una inversión que rondará los $ 2300 millones”. Se comenzará desde el tramo comprendido entre el final del asfalto actual y el acceso al barrio Costa Susana, en un cálculo lineal que después puede variar a partir de las curvas que toma el recorrido”. Y agrega: “este sistema participativo de financiación responde a pedidos concretos de los vecinos. Por eso, no se trata de la tradicional contribución por mejora establecida por ordenanza, sino que ejemplifica un caso trabajado con la comunidad desde las etapas preliminares del proceso. En este caso, se estima un costo de $ 960 millones”.
Paralelamente a las obras de mejoras y ampliación, el municipio continúa con tareas de recuperación vial y puesta en valor de espacios públicos en distintos puntos y sectores urbanos. En ese sentido, el programa contempla trabajos de fresado, mejora de base y repavimentación asfáltica en arterias como Gobernador Paz, Karukinká, Lugones, Antártida Argentina, además de intervenciones en el circuito sanitario que abarca desde el hospital regional hasta la clínica San Jorge. “En un 90% de avance de obra, estas reformas eran muy necesarias para mejorar la transitabilidad. Al mismo tiempo, aparte del asfaltado, se incluyen badenes de hormigón para el desagüe dada la pronunciada pendiente que allí se observa”, afirma la funcionaria.
Asfalto en caliente
Este plan de obras bienal, que busca dar respuesta a los tramos donde el pavimento presenta mayores signos de desgaste, no puede desentenderse de las condiciones climáticas de esta región del país. En ese sentido, los asfaltos suelen adaptarse a las características más apropiadas para cada temperatura. Desde la propia planta municipal móvil, inaugurada el año pasado, el proceso de producción de asfalto suele ser riguroso y se lleva a cabo luego de varias pruebas de laboratorio. Para su composición, se utiliza una mezcla de áridos de distinta granulometría y asfalto crudo, que se termina combinando con fuel oíl en sus instalaciones hasta concluir su elaboración. Esta mezcla se distribuye en caliente luego en las distintas calles de la ciudad mediante las maquinarias también pertenecientes a la administración. Yutrovic detalla: “la puesta en funcionamiento de la planta nos ha permitido reducir casi en un 40% todo el proceso de repavimentación en curso. Su producción logra alcanzar un promedio de 80 toneladas por hora (ver aparte). Al aplicar el asfalto en pendiente, una particularidad de nuestra ciudad, se necesitan más horas en su secado. Y es inevitable que se demore el triple de tiempo comparándolo, por ejemplo, al mismo trabajo en una zona cuya superficie es plana. A veces los preparados en frío son especiales y requieren un aprendizaje previo, como el que fuimos incorporando antes de comenzar con las tareas previstas para cada lugar. Aparte de los tipos de mezclas según el espacio, se tiene en cuenta su desnivel y flujo de tránsito. En cambio, al emplear hormigón, comenzamos a utilizar acelerantes, debido a su tardanza que suele encarecer las obras. Para nosotros la ‘etapa estival’ que se extiende de septiembre a abril es la etapa del año en la que mejor podemos trabajar”.
Frente al Canal de Beagle
Además, y en un estado bastante avanzado, se continúa con la renovación de la Pasarela Luis Pedro Fique con tareas de hormigonado en las veredas y bicisenda, la instalación de iluminación -con una primera prueba ya realizada- y la colocación de mobiliario urbano. En su detalle, se incluyen el instalado de 36 farolas ornamentales, baldosas podotáctiles y bancos adecuados con distintos trabajos de jardinería. Para Yutrovic, “se trata de una infraestructura clave para mejorar la conectividad y la accesibilidad en la ciudad, consolidando un espacio público seguro y de calidad para los vecinos y los visitantes que se acerquen. Pasará a ser un paseo increíble, con la vista de la boca del canal de Beagle en todo su esplendor”.
Para los vecinos de la ciudad austral, las obras representan un alivio tangible en la vida cotidiana. Desde la cámara de comercio local, empresarios residentes destacan la importancia de mejorar la conectividad urbana e interbarrial. Los accesos más fluidos -señalan- facilitan el ingreso de turistas, generan mejores condiciones para la logística y pueden impulsar inversiones en servicios.
Si bien la mayoría de las obras en ejecución cuenta con financiamiento asegurado, las autoridades admiten que los desafíos presupuestarios y climáticos seguirán siendo factores a considerar. Las inversiones aprobadas, en particular las que se llevan adelante con aportes no reembolsables del FAMP Fueguina, ofrecen un nivel de previsibilidad que facilita la planificación a mediano plazo. Asimismo, la continuidad de estos proyectos dependerá de la dinámica del clima patagónico, especialmente en los meses de otoño e invierno, cuando las bajas temperaturas y las precipitaciones pueden afectar los tiempos de ejecución.
Para este 2026, con la combinación de intervenciones estratégicas, obras y programas de recuperación vial territorializados, Ushuaia busca no sólo mejorar su movilidad. También aspira a fortalecer su tejido productivo, su atractivo turístico y la calidad de vida de sus habitantes. Mientras cada trabajo avanza hacia su finalización, puede observarse cómo la infraestructura vial se convierte en protagonista de la transformación urbana de la capital fueguina, marcando un rumbo claro hacia una mejor conectividad con vistas al futuro.
Por Eduardo Calabrese



