Frente al nuevo esquema nacional de obra pública, la provincia articula fideicomisos privados, deuda internacional y el RIGI para convertir los grandes proyectos cupríferos en desarrollo vial, hídrico y energético para la comunidad.
Con seis de los diez proyectos de cobre más importantes de la Argentina situados en su territorio, San Juan busca consolidarse como un jugador estratégico de alcance global en la provisión de minerales críticos para la transición energética mundial. En esta entrevista para El Constructor, Gustavo Fernández, Ministro de Producción, Trabajo e Innovación de la provincia, detalla la estrategia oficial para utilizar la inversión minera como un auténtico tractor de desarrollo territorial. Repasa la articulación público-privada mediante fideicomisos de infraestructura, el impacto del RIGI, la colocación de deuda internacional y las oportunidades para las energías renovables y el entramado productivo local.
RIGI Y NUEVOS ESQUEMAS DE FINANCIAMIENTOS
¿Qué representa hoy el desarrollo minero para San Juan y cómo impulsa la infraestructura provincial?
La provincia de San Juan ve en la minería algo que va más allá de una actividad económica relevante. La concebimos fundamentalmente como un tractor dinamizador de la actividad económica en general. Entendemos que posee una capacidad y una escala dada por el volumen de inversiones que la convierten en una llave estratégica para viabilizar el desarrollo articulado de otras actividades productivas.
Una de esas llaves es el desarrollo de infraestructura. Es el caso de la inversión en la zona de El Pachón, con la construcción e inauguración de los puentes financiados por la empresa sobre una ruta provincial. Se trata de una traza de acceso al proyecto minero, pero que al mismo tiempo beneficia de manera directa la circulación por una zona que históricamente ha carecido de infraestructura vial sólida.
La red vial en la zona cordillerana padece de graves déficit de accesibilidad. Eran áreas de muy difícil acceso para el turismo y donde otras actividades locales no podían adquirir la escala necesaria debido a la falta de caminos. En ese sentido, la minería ofrece ejemplos concretos de solución: de la mano de proyectos que ingresan en fases avanzadas, la infraestructura comienza a materializarse en el territorio.
¿En qué etapas se encuentran actualmente los principales proyectos como El Pachón y Vicuña, y qué tipo de obras concretas están ejecutando en materia vial y energética?
Mientras El Pachón transita una fase de exploración avanzada y espera adherir al RIGI, proyectos como Vicuña avanzan en etapas de preconstrucción o construcción avanzada. Esto involucra dos grandes tipos de inversión en infraestructura por parte de las compañías:
En primer lugar, las obras de infraestructura inmediata al proyecto, de uso directo e imprescindible para la empresa. En el caso de Vicuña, están ejecutando el Corredor Norte: una obra sobre una ruta provincial de más de 200 kilómetros que conformará un camino de acceso seguro al yacimiento exclusivamente por territorio sanjuanino. Hoy en día, el acceso es un camino inseguro y la ruta más habitual requiere un desvío por La Rioja.
Por ello, la compañía avanza a paso firme: en las próximas semanas recibirá las adjudicaciones por tramos para la construcción de ese corredor. Un tramo que había sufrido la rescisión de contrato por incumplimiento está siendo reajustado y relicitado junto con los nuevos tramos. Estimamos que en los próximos dos meses el Corredor Norte estará íntegramente adjudicado para comenzar la obra civil hacia octubre, una vez finalizada la ventana invernal que este año ha sido cruda en nevadas.
En segundo lugar, ocurre algo similar con la infraestructura energética. Se avanza en la ampliación de la capacidad eléctrica, tanto en estaciones transformadoras como en la extensión de las líneas de transporte hacia el proyecto. Vicuña acaba de obtener el Certificado de Conveniencia y Necesidad Pública, la última instancia regulatoria necesaria para lanzar las licitaciones para la construcción de la línea eléctrica.
¿Qué figuras de financiamiento público-privado se sumaron, como el acuerdo el fideicomiso de infraestructura?
Esa es una de las mayores novedades de gestión que estamos incorporando. Recientemente, el gobernador Marcelo Orrego firmó un acuerdo histórico con las autoridades del proyecto Vicuña. Más allá de establecer un marco de estabilidad para las aportaciones económicas por regalías mineras, se acordó —por fuera del régimen legal obligatorio de regalías impuesto por ley— la constitución de un fideicomiso de infraestructura.
La empresa minera realizará aportes adicionales no reembolsables ni compensables para fondear este fideicomiso orientado exclusivamente a la construcción de infraestructura. Hablamos de infraestructura mediata o de impacto indirecto, de uso mayoritariamente público y común para la sociedad sanjuanina.
El acuerdo establece un aporte de USD 250 millones a partir de diciembre de 2026. A través de este fideicomiso, la provincia diseñará y ejecutará obras orientadas a:
● Infraestructura hídrica y agrícola: Obras de agua rural, mejoramiento de canales, tecnificación y optimización de la red de distribución de riego agrícola y proyectos de sanidad hídrica.
● Infraestructura vial y conectividad: Mantenimiento, repavimentación y ampliación de trazas viales estratégicas en los departamentos productivos.
● Infraestructura energética y social: Obras de transporte eléctrico, centros de salud, fortalecimiento de escuelas y equipamiento comunitario en general.
¿Por qué las mineras aceptan estos aportes antes de producir y qué rol cumple el RIGI en la negociación?
La magnitud de un megaproyecto como Vicuña generará un flujo de mercaderías, insumos y personas que requerirá una adecuación a la infraestructura pública existente. La empresa comprende perfectamente que necesita construir una licencia social sólida y duradera. Un aporte de USD 250 millones realizado cinco años antes de comenzar la fase de producción comercial demuestra el compromiso de la compañía con la provincia. Además, esto se complementa con acuerdos recientes donde el Gobierno Nacional le cede a la provincia la administración y mantenimiento de rutas nacionales estratégicas, las cuales San Juan busca recuperar utilizando recursos aportados por la propia minería.
El RIGI ha sido fundamental en este diálogo. San Juan apoyó desde el minuto cero. Hoy contamos con 6 solicitudes de adhesión que engloban más de USD 30.000 millones en inversiones proyectadas, todas ligadas a la minería. Cuatro ya han sido aprobadas por Nación y dos aguardan resolución.
El RIGI les otorga a las empresas estabilidad fiscal, previsibilidad macroeconómica y una sustancial mejora en la competitividad. Nosotros nos apalancamos en esa mejora de sus flujos de caja para mostrarles la necesidad de financiar infraestructura temprana. Al otorgar beneficios tributarios, los gobiernos buscan agrandar la torta económica general: se cobra una porción menor de impuestos, pero sobre una actividad inmensamente mayor que genera empleo, proveedores y desarrollo local.
GESTIÓN DE GOBIERNO
¿Cómo gestiona la provincia el crédito internacional ante el cambio de paradigma nacional en obra pública?
Las provincias argentinas estaban acostumbradas a un esquema donde el Estado Nacional tenía una participación protagónica y casi exclusiva en el financiamiento de la obra pública. Hoy presenciamos un cambio de paradigma absoluto. La decisión del gobernador Marcelo Orrego ha sido no quedar atrapados en debates ideológicos sobre quién debe financiar la infraestructura. El ciudadano le exige respuestas concretas al gobernador. Por lo tanto, aplicamos un criterio pragmático: dotar a la provincia de una administración financiera y fiscal equilibrada, combinada con el potencial económico de nuestra minería.
En esa línea, otra gran herramienta de trabajo es la colocación de un bono de deuda pública en mercados internacionales por hasta USD 600 millones, con la debida autorización de la Legislatura provincial. Recientemente, el gobernador encabezó una exitosa gira de roadshow por Londres y Nueva York realizando la recepción preliminar del mercado.
¿Por qué el mercado financiero internacional muestra tanto interés en San Juan cuando se habla de cobre?
La minería, y muy especialmente el cobre, es la carta de presentación que nos abre las puertas del mundo. La proyección global indica que la Argentina podría estar en un plazo de 15 años dentro de los cinco principales productores mundiales de cobre. Para alcanzar ese objetivo, el país cuenta con 10 proyectos en estado de explotación o desarrollo avanzado. De esos 10 proyectos nacionales, 6 se encuentran en la provincia de San Juan, representando aproximadamente el 80% de la oferta potencial de cobre de toda la Argentina. Con megaproyectos como Vicuña y El Pachón a la cabeza, cuando los grandes fondos de inversión internacionales evalúan la provisión mundial de cobre, ven a San Juan como un actor ineludible.
¿Cómo se estructura el equipo de gobierno para articular entre el sector público y el privado en el día a día?
Todo este trabajo se respalda en un perfil provincial claro centrado en la generación de confianza. Hay condiciones macroeconómicas nacionales necesarias —como el orden fiscal, la eliminación de distorsiones y el RIGI—, pero eso debe ser acompañado por una gestión provincial eficiente. Las condiciones nacionales rigen para todo el país, y la bendición geológica de los recursos no es exclusiva de San Juan.
La gran diferencia radica en que San Juan ha sabido sostener una política de Estado minera continua, al margen del color político. Ha habido una coherencia histórica en considerar a la minería como un actor estratégico. Esto no ha ocurrido en provincias vecinas como Mendoza o La Rioja, que recién ahora debaten subirse a este desarrollo o continúan en discusiones ideológicas.
A nivel interno, la gestión se ejecuta mediante un equipo interdisciplinario coordinado:
● Ministerio de Minería: Encargado del control técnico, otorgamiento de concesiones, regulación ambiental rigorosa y la desburocratización de trámites estatales para agilizar inversiones.
● Ministerio de Infraestructura: Trabajando en la elaboración previa de proyectos ejecutivos de obras viales, hídricas y eléctricas, garantizando carpetas técnicas listas antes de la obtención de los fondos.
● Ministerio de Hacienda: Velando por el estricto equilibrio y la disciplina fiscal de las cuentas públicas provinciales.
● Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación: Conducido por nuestro equipo, donde nos enfocamos en la integración de la cadena de valor local.
VISIÓN A FUTURO
¿De qué manera el Ministerio de Producción trabaja para garantizar que la provincia no dependa únicamente de la minería?
Desde nuestro ministerio participamos activamente en esta interdisciplinariedad con dos focos muy claros: el desarrollo de la cadena de proveedores locales (industria, comercio, servicios y tecnología) y la consolidación de un modelo de desarrollo económico diversificado. La clave del éxito provincial, y esto lo comprenden perfectamente las propias mineras, es no generar una provincia monoproductiva donde el resto de las actividades queden desatendidas o relegadas.
Es fundamental fortalecer la diversificación en sectores históricos y emergentes:
● Agroindustria: Canalizando obras del fideicomiso minero para optimizar la eficiencia del agua de riego en los valles productivos.
● Turismo y Servicios: Aprovechando la conectividad de los nuevos corredores viales para potenciar el flujo turístico internacional y de negocios.
● Economía del Conocimiento: Articulando con la Secretaría de Ciencia y Tecnología para aplicar innovación local a los procesos industriales.
● Energías Renovables: Apalancando el liderazgo solar de la provincia.
¿Qué rol juegan las energías renovables dentro de esta estrategia de desarrollo cruzado entre minería y producción?
San Juan posee una ventaja competitiva alta en generación solar fotovoltaica. Nos hemos consolidado como la provincia líder a nivel nacional en potencia instalada y en cantidad de parques solares conectados al Sistema Interconectado Nacional. Esto genera un círculo virtuoso perfecto: actividades de alto consumo energético como la minería o la agroindustria pueden nutrirse de energía limpia generada en el propio territorio sanjuanino. Esto posiciona a nuestras exportaciones en los estándares globales más exigentes de sostenibilidad y baja huella de carbono.
Para cerrar, ¿cuál es el balance del trabajo realizado y las perspectivas a futuro para San Juan?
El balance es muy positivo. Logramos transformar el potencial geológico en confianza concreta por parte de gigantes globales como BHP, Lundin o Glencore, quienes invierten en infraestructura años antes de extraer el mineral. Apoyamos el RIGI desde el comienzo, avanzamos en soluciones financieras innovadoras como el fideicomiso de infraestructura y la colocación del bono internacional, y mantenemos cuentas públicas ordenadas. San Juan está demostrando que es posible convertir a la minería en el motor transformador de toda la matriz productiva y social de la provincia.
Por RAMIRO FERNANDEZ



